No hay escuelas óptimas en periferia de TJ para niños con discapacidad

Sin luz, agua ni insumos básicos, la escuela "Pedacitos de Cielo" en Villas del Campo atiende a 40 niños y niñas de escasos recursos con alguna discapacidad física o intelectual
Archivo Milenio
(Archivo)

Tijuana

En un espacio de tierra no mayor a 10 metros cuadrados, están sus instalaciones.

Sin luz, agua, ni insumos básicos, la escuela "Pedacitos de Cielo", ubicada en una de las colonias más alejadas de Tijuana, atiende a 40 niños y niñas de escasos recursos con alguna discapacidad física o intelectual.

La escuela, que fue construida por los mismos colonos con madera y cemento hace dos años, nació por la necesidad de los padres de familia, residentes del fraccionamiento Villas del Campo, de tener un lugar donde se brinde la educación adecuada a sus hijos, sin tener que trasladarse decenas de kilómetros al centro de atención más cercano, o incluso a otro municipio.

Leticia Sánchez, fundadora de la asociación "Pedacitos de Cielo", expuso que antes de construirse la escuela, los padres debían trasladarse hasta Tecate para pedir apoyo, lo que se traduce a casi 100 pesos diarios de transporte, por lo que para la mayoría de los padres que viven en la colonia, dar el tratamiento adecuado a sus hijos en otro lugar resulta incosteable.

"Acá en Tijuana la más cercana es en El Florido, pero pues resulta en cuanto a dinero y en cuanto a distancia, la misma situación (traslado y gastos). La mayoría de las mamás de los niños que están asistiendo van a trabajar y también tienen ese problema de que quién los cuida, quién los lleva a la escuela", expuso.

Esta situación se repite en diferentes zonas de la ciudad, en particular en la periferia y en áreas de escasos recursos, lo que obliga a padres de familia a crear organismos propios que atiendan a sus hijos, aunque la mayoría de las veces éstos operan sin recursos.

Juan Carlos Moreno, promotor del área de discapacidad en la delegación Otay Centenario, quien es invidente, consideró que este panorama limita el pleno desarrollo de los menores, ya que muchas de las organizaciones no tienen presupuesto para la contratación de personal y adquirir el equipo para cubrir las diferentes necesidades de los niños con discapacidad.

"Es todavía más complicado porque hay diversos grados de discapacidad. Hay unos que son muy severos, entonces si tienes un niño con capacidad múltiple con un grado severo, pues entonces no lo puedes meter a una escuela regular.

No es la misma atención que tú puedas tener con un niño regular a una atención con un niño ciego, porque tanto debes tú adecuar tu clase para que tu niño con discapacidad entienda y también los niños regulares...y en cuanto a atenciones y apoyo, también nunca va a ser suficiente", dijo.

En Tijuana hay 56 sitios de atención, a cargo de los Centros de Atención Múltiple (CAM) y las Unidades de Servicios de Apoyo a la Educación Regular (USAER), en los que se atiende por igual a casi 20 mil niños con diferentes condiciones o discapacidades; sin embargo, diferentes organismos estiman que por lo menos existen 10 mil que no reciben la atención adecuada.

"Pedacitos de Cielo" se ha convertido en una alternativa para dar el tratamiento certificado a los menores que habitan en Villas del Campo; sin embargo las necesidades son muchas y no se dan abasto.

Martha Sánchez, quien realiza labor voluntaria en el organismo, detalló que el lugar se mantiene de pie gracias a donaciones o venta de diferentes productos que las madres de familia realizan para poder comprar insumos o salir de la colonia -localizada sobre la carretera libre Tijuana-Tecate- y pedir apoyo a diferentes instancias.

Aseguró que pese a las reiteradas peticiones a las autoridades municipales y estatales para tener acceso a recursos públicos como agua y energía eléctrica, han sido ignorados.

"No hay luz, no tenemos agua; imagínese ahora que viene el tiempo de calor, con tanto niño adentro. Cuántas veces no hemos pedido. Los mismos vecinos nos dan ropa y nosotros vendemos o donamos, porque a veces tenemos que ir a Palacio de Gobierno (sic) y de eso mismo que nosotros vendemos ropa, de ahí sacamos para las calafias, porque ¿quién nos ayuda? Pues la misma comunidad, si no le hacemos así pues no salimos de aquí, de Villas. Es lo que hacemos nosotros, para poder salir vendemos ropa", comentó.

El pequeño plantel está en un terreno que fue decomisado años atrás por las autoridades y que está bajo el resguardo del gobierno del estado.

Leticia explica que la asociación está a la espera de que la administración estatal done una parte del predio para conformar oficialmente la escuela y en el resto, construir un centro comunitario, y con éste, recibir más apoyo por parte de las autoridades.