‘Se entregan’ dreamers y familias en garita de Otay

Como parte del movimiento "Bring Them Home", jóvenes vestidos con toga de graduación piden una visa humanitaria o asilo político a las autoridades norteamericanas de inmigración

Tijuana

Decenas de personas se entregaron este lunes a las autoridades de inmigración de Estados Unidos, con la esperanza de obtener una visa humanitaria o asilo político, que les permita regresar a casa.

Jóvenes indocumentados y familias que han sido deportadas, formaron parte del primer grupo de 40 personas, que arribó a la garita de Otay Mesa en San Diego, California para pedir una oportunidad de ingresar al país.

Selene Cortez García de 24 años, ha vivido sola en Veracruz desde que fue deportada en 2008, una ciudad en la que dice, se siente insegura.

"Emocionada, ya quiero regresar a casa. Ya no soporto la inseguridad, el miedo, el pavor, es insoportable y solo quiero volver a casa. Vivía sola, era huérfana desde el momento que llegué a México"

El señor Martín Sustaita escuchó sobre este movimiento a través de redes sociales y hoy acudió con sus maletas a dicho puerto de entrada. Señaló que está consciente que será arrestado, aunque dice, es preferible estar detenido en Estados Unidos, pero cerca de su casa.

"Yo prefiero estar detenido esperando una respuesta, a estar lejos de la familia, es algo que no le deseo a nadie, es muy triste. Tengo manera de hacer vida en México, pero cuando está uno sin la familia, es algo horrible."

Del lado norteamericano, un grupo de cien personas presionaba a las autoridades con una manifestación desde el puente peatonal, para que permitiera el paso de los inmigrantes.

Elizabeth Lara, esperaba impaciente a su padre, quien formaba parte de la multitud que cruzó desde Tijuana.

"No he visto a mi papá en tres años, yo quiero que regrese, él merece la oportunidad de volver y estar con mi familia y hermanos. Hablé con ellos hace ratito, le dije que todo iba a estar bien y que iba a volver a casa. Les pido que les den una oportunidad, ellos consideran Estados Unidos su casa y merecen regresar a casa."

El incidente fue vigilado por distintos organismos defensores de los derechos humanos como el Comité de Amigos Americanos de San Diego, cuyo director, Pedro Ríos habló sobre la reacción que se espera, por parte de las autoridades norteamericanas.

"Seguir el proceso legal, si están pidiendo asilo político, se les tiene que hacer una entrevista, aquí lo que las autoridades deben considerar es que si llevan niños deben dejarlos salir y después que siga el proceso legal."

Milenio buscó la postura de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza, que a través de la vocera, Jacqueline Wasiluk señaló que por leyes de privacidad, la dependencia no puede hacer comentarios en este tipo de casos.

"De acuerdo a las leyes migratorias de Estados Unidos, solicitantes tienen la obligación de proporcionar pruebas y establecer que son claramente elegibles para ingresar al país", indicó.

El movimiento fue resguardado en todo momento por agentes federales, quienes por algún momento limitaron el paso únicamente al grupo de manifestantes, quienes de inmediato esperaron en el lado derecho de la garita, antes de ser procesados.

Se espera que en siguientes días cruzarán el resto del grupo, quienes en total conforman 150 personas de distintos estados de México.