Los seis años de Osuna: 2011-2013

Los niveles de inseguridad y la crisis económica mundial le cobraron factura y hasta el fin de su gobierno, siguió batallando en el contexto político
Kiko Vega y Osuna Millán
Kiko Vega y Osuna Millán (Cortesía)

Tijuana

Las elecciones locales del 2010 marcaron un antes y un después en el gobierno de José Guadalupe Osuna Millán. Los niveles de inseguridad y la crisis económica mundial le cobraron factura y hasta el fin de su gobierno, siguió batallando en el contexto político:

2011
Homicidio: 673

Secuestro: 64

En el 2011, Osuna cargó con el costo político en las elecciones locales: las cinco alcaldías y mayoría del Congreso Local quedaron en manos del Partido Revolucionario Internacional (PRI).

De ahí que a finales del 2010 e inicios del 2011, en Ejecutivo y Legislativo comenzaron con los encontronazos, diferencias y una estrategia que para final de sus periodos, se traduciría en 42 vetos del Gobernador.

Uno de los primeros conflictos entre poderes en este segundo trienio y que volcó a tres de cinco alcaldías en contra, fue debido a la llamada Ley de Alcoholes que aprobó el Congreso Local. Esta inconformidad incluso llegó hasta la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

De los vetos presentados por el Ejecutivo: contra la iniciativa para impartir clases de inglés en educación básica, los desayunos escolares; más adelante se elevaría de tono esta confrontación.

"Lo cual habla de la necesidad de una mayor apertura del Poder Legislativo a las opiniones del Ejecutivo porque si están perdiendo los vetos del Ejecutivo, por algo ha de ser, porque toma decisiones sin consideración suficiente al Ejecutivo", comentaría tres años después el secretario de Gobierno estatal en turno, quien confirmó que jamás pudieron conciliar el Estado y el Congreso de mayoría priista y "acusado" de operar para Fernando Castro Trenti.

En materia de seguridad también había pendientes, ya que la administración de Osuna acababa de terminar con el año más violento en la historia reciente de Baja California. En el Grupo de Coordinación, apareció un nuevo personaje, que también cobró notoriedad.

Se trata del comandante de la Segunda Región Militar, Alfonso Duarte Mújica, quien se impuso en las acciones en materia de seguridad, pero también tuvo eco en el ámbito político.

Una de las acciones más trascendentales se registra una madrugada de junio: elementos del Ejército irrumpen en la casa del ex alcalde de Tijuana, el polémico empresario Jorge Hank Rhon, quien es detenido por poseer un arsenal al interior de su hogar.

Después de días recluido en el penal del Hongo, es liberado pero a las pocas horas y en una operación que tomó por sorpresa a la defensa del ingeniero, la Procuraduría General de Justicia del Estado ordena su arraigo para investigarlo por el asesinato de su nuera, años atrás y es que en esa ocasión el procurador Rommel Moreno Manjarrez,refire a un testigo protegido que lo responsabiliza .

No pasan muchas horas, cuando un juez rechaza el recurso interpuesto por el Gobierno del Estado para encarcelarlo de nuevo.

En septiembre de ese año, en una cena con motivo del Día de Independencia el canal por internet el Gobierno del Estado accidentalmente transmitió cuando el general Duarte Mújica llama al secretario de Gobierno, Cuauhtémoc Cardona Benavides (que ingresó en lugar de Blake Mora) "borracho, grosero e irrespetuoso" frente al gobernador Osuna Millán.

Meses después, el 11 de noviembre que se desploma el avión en el que viajaba Blake Mora y otros colaboradores suyos, también ex colaboradores del Gobierno del Estado. El PAN de Osuna enlutece y se queda sin figura que pueda suplir a Osuna en las elecciones entrantes.

2012

Homicidio: 590

Secuestro: 30

A partir del 2012, el contexto bajacaliforniano se torna en su totalidad electoral: el cambio del Gobierno Federal se convierte en una batalla contra el tiempo por parte del PAN y Osuna Millán otra vez se enfrenta a la derrota: el PRI prácticamente se lleva el carro completo y sólo una diputación federal más dos escaños en el Senado son albiazules.

Para julio, pasadas las elecciones federales, presenta su renuncia a la secretaría de Gobierno del Estado, Cuauhtémoc Cardona Benavides. Argumenta que le interesa contender por la gubernatura el próximo año. Y así entra Francisco García Burgos, como el tercer secretario de Gobierno en lo que va de la administración de Osuna.

En el tema de infraestructura, una obra emblemática del Gobierno Federal y apoyada por el Gobierno del Estado, es la garita El Chaparral que queda formalmente inaugurada el 31 de octubre del 2012. Previo a esto, la iniciativa privada y el propio Gobernador, pedían que no cerraran Puerta México y es que la garita del lado americano no estaba acondicionada todavía.

Esa y la inauguración de Tijuana Innovadora fueron las últimas visita de Felipe Calderón a Baja California y después Osuna Millán tendría que remar contra la corriente priista, desde Los Pinos hasta en casa, con las cinco alcaldías y el Congreso teñidos de rojo.

La cifra "oficial" en materia de seguridad pública termina en 590 homicidios, la más baja de su sexenio.

2013 *hasta septiembre

Homicidio: 574

Secuestro: 20

No hay receso en el tema electoral. Le llega el turno al Gobierno del Estado y los cinco municipios renovar titulares. Baja California se convierte en la "joya" que le falta a la corona del PRI, tras regresar a Los Pinos.

Todo este periodo, Osuna Millán guarda un bajo perfil que no impide a sus detractores acusarlo de intervenir en el proceso electoral o el desvío de fondos.

Nuevamente, los conflictos entre Osuna y el Gobierno Local se reflejan en vetos y declaraciones en contra. La más representativa, la municipalización de San Quintín que finalmente no procedió. Para el PAN de Osuna, la iniciativa del Congreso era electorera.

Ya pasando la elección del 7 de julio y donde Acción Nacional pudo extender su vida en Baja California, además de recuperar tres alcaldías gracias también a una coalición heterogénea con el PRD, PEBC y Panal, el gobernador sale a los reflectores, ahora en contra de la homologación del IVA en la frontera.

Osuna Millán deja a Baja California nuevamente afectado por una medida centralista que de acuerdo a sus propias declaraciones, es "la estocada final" a la entidad.

En seguridad, los índices de violencia repuntan en Tijuana y los mandos militares que privilegiara Osuna se cambian por mandos civiles.

Pero no todo es conflicto e incertidumbre. La recta final de la administración tiene sus guirnaldas: el gobernador deja un estado que proyecta una imagen diferente al exterior, gracias también a la industria gastronómica, vitivinícola y la actividad artística y deportiva.

Los grandes retos, siguen siendo economía y salvaguardar la seguridad y patrimonio de los bajacalifornianos.