El año de comprar menos con más

El poder adquisitivo de la población se ha visto mermado más que años anteriores, pues el encarecimiento de los productos y servicios de la canasta básica es mayor, señalan especialistas
Los centro comerciales le ganan mercado a las centrales de abasto
(Especial )

Tijuana

Con el incremento de precios en la canasta básica este 2014, a doña Bernardina ya no le alcanza para comprar el pan integral, que incluía en su dieta para la diabetes que padece.

La pensión de retiro de mil pesos que recibe cada mes no cubre todos los aumentos que registraron los productos y servicios este año. Ahora busca sobrevivir junto a su esposo, quien como ella tiene 62 años.

"Tengo mi esposo pero está enfermo de la columna, él no trabaja mucho. Tengo hijos casados y todos nos ayudan pero no es lo mismo. Tengo que pagar renta, muchas cosas, gastos, enfermedades. Yo trabajé hace unos ocho años pero me pegó mi parálisis, entonces ya no puedo trabajar y ya no me dan", narró con desesperanza.

El valor de cada peso se disminuyó en una tercera parte en todas las clases sociales, ya que la inflación se cuadruplicó en los primeros 15 días de 2014, respecto al mismo periodo de 2013, según un estudio del Colegio de la Frontera Norte (Colef).

Los incrementos provocaron que cayera el poder adquisitivo de la población y, con ello, perjudicaron la cadena productiva que incluye a los comerciantes, porque la gente compra menos.

Las ventas se redujeron en un 50 por ciento en tiendas locales, desde el primer día de este año a la fecha, afirma el presidente de la Asociación de Abarroteros de Tijuana, César Artemio Zamudio Pantoja.

"Ahorita no hay ventas; la tendencia desde el año pasado era a la baja, estaba bajando un 20, 30 por ciento, pero ahorita ya con las nuevas reglas me ha bajado la mitad. Por ejemplo, si antes me compraban un kilo de azúcar ahora me compran medio; a la gente no le alcanza el dinero, tiene que estirarlo y comprar menos. (Vendemos) casi lo básico: frijol, arroz", dijo.

Con el aumento de impuestos establecido en la reforma hacendaria, se prevé el cierre de negocios, pues los comercios pequeños no pueden solventar el gasto, advirtió el líder abarrotero.

"Yo tenía tres tienditas, ya nada más tengo una. Puede que muchos negocitos pequeños cierren; lo difícil es para la gente que estaba pagando una cuota a las finanzas del estado, van a tener que hacer más gastos meter una computadorcita y tener que hacerlo con un contador", explicó.

Para Martina, quien acaba de llegar a Tijuana con su familia, el frijol es el plato principal en cada comida. Cada kilogramo puede costar hasta 40 pesos, y apenas les alcanza porque no tienen trabajo.

"Por ejemplo, el huevo, el frijol, ¿por qué está subiendo todo eso? Aparte de que no hay trabajo no deben de ser caras las cosas. Imagínese, si deberíamos de comprar esto pues no se puede comprar porque está caro. Por ejemplo, el frijol está caro y es una cosa que de por sí tenemos que comer", expresó.

Aunque el alza a los precios en productos y servicios afectó a todos los niveles sociales, la más lastimada es la clase obrera, cuyo poder adquisitivo se vio mermado una tercera parte, enfatizó el vicepresidente nacional del Colegio de Economistas, José Luis Contreras Valenzuela.

"No sería aventurado hablar de un siete y medio por ciento de incremento en muchos productos. ¿En qué proporción pueda dañar a la población de escasos recursos al incrementarse dos pesos el salario mínimo? Le puede impactar en una pérdida adquisitiva de un 30 por ciento", puntualizó.

El salario mínimo de los trabajadores, que en Baja California es de 67.29 pesos, no alcanza para comprar lo necesario y ha dejado incompleta la canasta básica de las familias. El 2014 es el año de comprar menos con más.