Volverían a casa más del 65% de deportados del Bordo, si pudieran

El Colef presenta resultados del proyecto "El Bordo del Canal del Río Tijuana; estimación y caracterización de la población", en presencia de diputadas federales

Tijuana

Por lo menos entre agosto y septiembre pasado, en la canalización del Río Tijuana vivían de 700 a mil personas, el 91 por ciento deportados y casi el mismo porcentaje, es detenido por lo menos una vez a la semana por la Policía Municipal debido a faltas administrativas.

El perfil del habitante del llamado “Bordo” es de sexo masculino, edad promedio de 41 años y hasta un 41 por ciento, subsiste de limpiar carros en los cruceros, un 20 por ciento trabaja en mercados, un 10 por ciento vive de limosnas; mientras que el resto desempeña oficios como la albañilería, empleos que pierden debido a las detenciones policiacas de las que son objeto.

Lo anterior de acuerdo a un primer censo realizado en la población que habita en la canalización del Río Tijuana, efectuado por investigadores de El Colegio de la Frontera Norte (Colef), después del operativo de limpieza que ejecutaron dependencias de los tres niveles de gobierno en el canal.

La doctora Laura Velasco Ortiz, investigadora del Departamento de Estudios Culturales del Colef y coordinadora del proyecto “El Bordo del canal del Río Tijuana”, enfatizó que pese a que hay una alta movilidad, más del 54 por ciento tiene por lo menos un año viviendo en el Bordo.

El motivo de quedarse en la frontera aunque tengan que vivir en ñongos, hoyos, alcantarillas, puentes o árboles, es que esperan cruzar a Estados Unidos nuevamente o no tienen los recursos para viajar a su lugar de origen.

“Algunos testimonios sobre sus expectativas son: con trabajo podría ahorrar, sin documentos me siento como un perro; intentaré cruzar a Estados Unidos porque allá están mis hijos; no tengo dinero para ir a Mazatlán; Tijuana es como una maldición; quiero ir a Puebla y colgarme de un árbol, las cosas no han salido como planeé”

El problema con la corporación de Seguridad Pública se enfatiza: un 73 por ciento de los que viven en el Bordo o el campamento para deportados instalado en Plaza Constitución y que actualmente tiene más de 300 casas de campaña, no cuenta con documentos para identificarse.

Por eso es que la mayoría de ellos es detenido por la Policía Municipal por menos dos veces cada dos semanas y la causa es no contar con identificación, deambular por la calle o mal aspecto.

El investigador del Departamento de Estudios Sociales, Óscar Contreras Montellano, señaló que para Tijuana es una vergüenza que se criminalice a esta población en base a prejuicios y debe replantearse el sistema de detenciones de la Policía Municipal o que salga de la canalización.

“Tijuana tiene el campeonato de detenciones por faltas administrativas, una proporción de tres a uno con la media nacional y lo que son las turnaciones, donde hay presunción del delito, representa el 10 y 13 por ciento solamente… como mexicano, cualquier mexicano estaría avergonzado del trato que les estamos dando”

El estudio completo fue presentado delante de la presidenta de la Comisión de Asuntos Migratorios de la Cámara de Diputados, la perredista Amalia García, y de la senadora Ana Gabriela Guevara, de la misma comisión en la Cámara Alta.

La diputada Amalia García refirió que con estos datos de carácter científico se podrán replantear programas y la asignación de presupuesto, mientras que la coordinadora del proyecto, la doctora Laura Velasco Ortiz, planteó líneas de acción derivados de este trabajo:

Un programa de reinserción laboral, para la prevención del consumo de drogas y rehabilitación, revisar el sistema de detención de la Policía y sobre todo, un programa de albergue, credencialización, comunicación con familiares más apoyo en transportación.

Y es que el 65 por ciento de los recién deportados declaran su interés por regresar a su lugar de origen, mientras que el resto permanece en la frontera, la mayoría con miras a cruzar a Estados Unidos.

Pero en caso de haber transporte gratuito a su lugar de origen, casi la mitad de los que optarían por quedarse en la frontera en primera instancia, aceptarían viajar a su lugar natal.

La Encuesta de Migración de la Frontera Norte del 2012 registró 352 mil 188 deportaciones en toda la franja, de las cuales casi 60 mil se registraron en Tijuana. Le siguen Mexicali y Tamaulipas.