Vicente Leñero en sus palabras

El periodista mexicano ofreció una charla con el público de la FIL sobre su experiencia dentro del periodismo
Vicente Leñero en la FIL
(Milenio Digital)

Guadalajara

La realidad le hace a uno escribir historias más interesantes, comentó el escritor, guionista y periodista mexicano Vicente Leñero (Guadalajara, 1933) durante una conferencia, donde realizó un recorrido por su obra como escritor.

Durante el evento leyó algunos de sus cuentos al lado del actor Jesús Ochoa -quien también es su yerno- y del conductor Pablo Boullosa. Para Leñero, la realidad ofrece material más interesante que la imaginación para producir historias.

"Describo la realidad que veo, la que me enseñó a ver el periodismo. El periodismo para mí fue una fuente inagotable para convertir o tratar de convertir o buscar convertir las crónicas en relatos o cuentos, en que la técnica periodística debe estar preñada de la técnica literaria, contar las crónicas como cuentos, contar los reportajes como historias de ficción", expresó.

Cada nota o reportaje es una batalla, y un arma imprescindible es la ironía; entre la burla y la inteligencia se destaca la realidad.

"Es muy difícil manejar la ironía y hacerla no obvia. La ironía es reírnos un poco de la realidad, de las personas de nuestro alrededor, o de las grandes figuras. Es un argumento muy fuerte, muy importante para el escritor. Sin ironía se vuelve un escritor solemne, pedante", expuso.

Leñero guionista, Leñero dramaturgo, Leñero de 80 años, amante del ajedrez; nos recuerda que el mundo es un conjunto de posibilidades casi infinitas y que hay que decidirse por una.

"Cuando yo entro a estudiar Ingeniería -porque yo era muy bueno para las matemáticas- y bueno, mi padre quería que yo fuera un profesionista. Mi padre fue un gran lector que nos hizo muy lectores a sus hijos...decido por la ingeniería, esa bifurcación...¿qué hubiera pasado si yo fuera un pinche ingeniero en alguna compañía? ¿Qué hubiera pasado si no me hubiera dedicado al periodismo?", preguntó.

Para Leñero, hacer buen periodismo es hacer literatura. Y en la vida tenemos a la literatura para consolarnos.