Totoaba seguirá en veda hasta el 2015

A pesar de las declaraciones hechas por el titular de Secture para permitir la captura de este pez, es imposible cambiar su estatus

Ensenada

La totoaba es un pez que continúa en peligro de extinción y será hasta el 2015 cuando las autoridades competentes revisen el comportamiento reproductivo de la especie y analizarán un cambio de estatus legal.

El secretario de Turismo en Baja California, Juan Tintos Funcke, dio a conocer el 22 de octubre en su informe ante el Congreso del estado que en el 2014 se levantará la veda para la captura recreativa de totoaba y así recuperar turismo dedicado a la pesca deportiva en San Felipe.

Las dependencias involucradas en el cuidado de la totoaba son la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), así como la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).

Cada cinco años ambas revisan la situación de los peces que se encuentran en veda indefinida, y en el caso de la totoaba la última inspección se hizo en 2010.

El subdelegado de la Conapesca, José de Jesús Gallo Ramírez, informó que la oficina a su cargo no es responsable del cuidado y conservación de esta especie, pero descartó que exista una orden para levantar la veda a la totoaba.

“Hay un monitoreo que realizan de todas aquellas especies que se declaran en protección especial, para identificar el nivel de recuperación porque la medida tiene ese propósito, que se recuperen las poblaciones cuando al parecer alcanzan el nivel de recuperación. Entonces hay oportunidades para su aprovechamiento y… en el caso de la totoaba hay un seguimiento que están haciendo las autoridades ambientales, para llegar al final de cuentas en, algún día, a establecer qué se ha recuperado a nivel estado y que pueda ser aprovechado”, mencionó.

El investigador de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), Conal David True, responsable de la unidad de reproducción de esta especie, se abstuvo de dar declaraciones tras el informe de Tintos Funcke.

La pesca de esta especie inició en 1900, comercializada por su vejiga natatoria; años después se comercializó también su carne.

Durante la primera mitad del siglo XX su pesca fue indiscriminada, alcanzando un máximo de capturas de 2 mil 261 toneladas en 1942.

Para 1974, a pesar de varios esfuerzos de regulación y conservación, la producción total disminuyó a 58 toneladas.