Transporte de carga genera 40% de contaminación en Tijuana

Es una de las ciudades más contaminadas del país; buscan reducir la emisión de gases tóxicos

Tijuana

El autotransporte de carga representa el 40 por ciento de la contaminación que se genera en esta frontera, no tanto por el tráfico que se registra  sino por las malas prácticas de manejo que ejercen los conductores de las unidades.

Para reducir este porcentaje, alrededor de 26 corporativos participaron en una capacitación en técnicas de conducción eco-eficientes, impulsada por la Semarnat, la Agencia de Protección al Ambiente de Estados Unidos y la Comisión Cooperación Ecológica Fronteriza.

Luis Adrián Fernández Ramírez, consultor en temas de eficiencia energética y ahorro de combustible, refirió que la importancia de capacitar a operadores de autransporte de carga no sólo tiene que ver con el ambiente, sino también en las finanzas de las empresas.

“Los resultados que encontramos, datos de un diez a 40 por ciento de ahorro de combustible lo cual es directamente proporcional a la emisión que se deja de emitir, se aumenta 30 por ciento la vida útil de las llantas, disminuyen costos de mantenimiento,  aumenta la seguridad, disminuye el estrés del conductor, en fin, son muchos los beneficios que se traen con ello, no sólo los ambientales”

Este programa se ha replicado en Ciudad, Juárez, Nuevo Laredo, Monterrey y esta semana, del 11 al 14 de noviembre, estará llevándose a cabo en Tijuana.

Aunque el promedio de contaminación por transporte de carga en cualquier ciudad es del 30 al 40 por ciento, para Luis Adrián Fernández,  en Tijuana los números podrían superar la media nacional.

Y es que estimaciones de la industria maquiladora apuntan que a diario cruzan 3 mil autotransportes de carga por la garita comercial de Otay, la segunda más importante de la franja fronteriza.

De acuerdo a un estudio del Instituto Mexicano para la Competitividad de este año, Mexicali ocupa el primer lugar en ciudades más contaminadas del país y Tijuana, el cuarto lugar: entre ambas ciudades se generan costos de hasta 359 millones de pesos anuales sólo por la contaminación.