Solicita Congreso estudio de impacto ambiental por cambio de uso de suelo en Ruta del Vino

Piden al Ayuntamiento de Ensenada dé a conocer estudio que supuestamente respalda los cambios aprobados y que permitirían la construcción de desarrollos habitacionales en la zona agrícola

Tijuana

El Congreso de Baja California solicitó un estudio del impacto ambiental que se generaría con los cambios al reglamento de uso de suelo en la Ruta del Vino.

El pleno aprobó por unanimidad la propuesta del diputado Fausto Gallardo, del Partido Verde Ecologista, para pedir al Ayuntamiento de Ensenada que dé a conocer el estudio que supuestamente respalda los cambios aprobados en Cabildo y que permitirían la construcción de desarrollos habitacionales en la zona agrícola del Valle de Guadalupe.

Gallardo puntualizó que esta región "no puede ser destinada para la construcción de proyectos urbano-turísticos, pues además de atentar contra las bondades de ese territorio, también se lesionaría parte importante del patrimonio cultural y económico de nuestro estado".

El legislador sostuvo que esa región no puede cambiar su vocación. Agregó que no sería viable pues los poblados Francisco Zarco, el Porvenir y San Antonio de las Minas tienen una cobertura aproximada de servicio de agua de apenas el 65 por ciento y de drenaje sanitario de un 84 por ciento.

"De esta manera, la obtención y manejo del agua dentro de dicha zona es difícil, por lo que el vital líquido se vuelve un elemento esencial para considerar el establecimiento de asentamientos urbano-turísticos, como son conjuntos unifamiliares, conjuntos plurifamiliares y proyectos de hotelería", argumentó el legislador.

Señaló además que no se cuenta con los elementos necesarios que permitan concluir que el cambio de uso de suelo propuesto por el Ayuntamiento se encuentra respaldado por estudios que determinen su viabilidad, "por lo que dicha decisión se vuelve dudosa y no menos cuestionable".

El legislador destacó que la autoridad municipal ensenadense debería cumplir con lo estipulado en el artículo tercero de la Ley de Desarrollo Urbano del estado, que establece que todo crecimiento poblacional tiene que hacerse de manera ordenada, pero también "evitando que vaya en contra de la sustentabilidad y el desarrollo ecológico".