ENTREVISTA | POR MILENIO DIGITAL

Jorge Nieto Reportero

En entrevista para Milenio Radio, dentro de la sección de talento tijuanense, el reportero tijuanense compartió sus experiencias en Colombia, donde elaboró un documental para la fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano.

Reportar sin caer en estereotipos

Jorge Nieto
Jorge Nieto

Tijuana

¿Cómo logras captar momentos? ¿Cómo puedes, por ejemplo, captar el sufrimiento de una madre, la separación de la frontera, lo haces a través de una lente, lo haces a través de tu discurso?

Como mencionas, somos muchos los reporteros en la frontera, es una problemática, una situación muy compleja que puede ser leída, vista, entendida de distintos ángulos, hay muchas aristas para hablar de este problema y bueno, el reto que en lo personal me planteo, como periodista, como comunicador y que considero todos debemos hacer, es no irnos por lo obvio, no irnos con este primera impresión, con este primera entrevista, con los estereotipos de una ciudad, con los clichés que se dicen de una zona, de una persona, de la frontera.

Y es lo que busque hacer en compañía de dos colaboradores colombianos: Álvaro Cardona y Johnny Saavedra, para la realización de este documental; que es producto de una convocatoria que lanza la fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano, para tomar un taller de narrativa audiovisual en Cartagena, en Colombia y explorar uno de los barrios más icónicos de Latinoamérica, una de las grandes favelas de nuestro continente del barrio Nelson Mandela, una colonia abatida por más de 40 mil personas, la mayoría de ellas han llegado a este sitio desplazados por la violencia que desde hace 50 años ha generado el conflicto armado entre guerrilleros, paramilitares, narcotraficantes y que ha dejado mucha sangre en el país.

Esta comunidad se forma de toda la gente que busca un lugar más seguro, llega a Cartagena y viven ahí, en condiciones paupérrimas, sin servicios públicos, si es un semillero de más delincuencia, hay mucha carencia social, hay graves conflictos de prostitución, de violencia sexual, violencia física. Dentro de este contexto encontramos la historia de una mujer, Rosalba, quien vivió en la zona montañosa, en Montes de María, perdió a toda su familia porque llegaron los paramilitares y mataron a todos, hasta las gallinas y las vacas, ella se salva, se salva su hija y llega a esta ciudad.

Rosalba tiene muchos temores en su vida, a las armas, a la violencia, al mar, uno de sus grandes temores es el mar aunque no lo conoce, dice que le da mucho miedo porque su madre le decía que es peligroso, entonces ella asocia el mar con lo que le paso a su madre, con lo que paso en su lugar de origen y bueno de eso va la historia que quisimos plantear, hablar de este conflicto armado, sin caer en estos estereotipos, en caer en este decir que es uno de los barrios más peligrosos de Latinoamérica.

Hay muchas más historias que podemos explorar más allá de decir que son sitios peligrosos.

Creo que mucha gente ya lo sabe, es como hablar de las favelas en Brasil, como hablar del barrio Fiorito en Buenos Aires, como hablar de Tepito en la ciudad de México. 

Todo lo que narras de alguna forma es una realidad que ves y reportas todos los días aquí en Tijuana. ¿Cómo te sirve esta realidad para ir a otras partes y poder reportar lo que no es obvio?

Ahora que estuve en Columbia recordé cuando se hicieron algunas declaraciones que decían que México se estaba colombianizando y muchos funcionarios se ofendieron, muchos pusieron el grito en el cielo, diciendo que la violencia en México no tiene nada que ver con lo que sucede en Columbia; tiene mucho que ver, son países muy similares.

Ellos nos llevan como 20 años de ventaja en la experiencia del conflicto armado, pero lo que está sucediendo en México ya sucedió en Columbia. 

Creo que tenemos que observar muy bien el fenómeno de la violencia y en que han fallado, porque han fallado en mucho en Colombia, no ha habido una adecuada atención a las víctimas, como no se está dando en la mayoría de los casos en México. Y si definitivamente la experiencia del día a día, estar en la cobertura constante me ha dado herramientas para entender de una manera más sencilla, porque tenemos mucho en común Colombia y México.

Se parecen bastante hay una gran desigualdad social, es un país muy grande con distintos climas, de distintas costumbres, sus propios pobladores, distintas formas de hablar y de entenderse como colombianos, al igual que sucede en nuestro país.

¿Qué pasa con el proyecto, ahora que ya está hecho, que nos habla de Rosalba?

A la par de este trabajo se hicieron tres más, en total fuimos un grupo de 12 periodistas de distintos países del continente asesorados por dos comunicadores brasileños, quienes estuvieron guiando el taller, nos dividimos en equipos de tres periodistas y sacamos un total de cuatro piezas audiovisuales.

La fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano, en su página de internet está elaborando un micrositio donde se estarán mostrando estas cuatro realidades, hay la historia de un boxeador que pudo haber sido campeón nacional, pero en eso llego la violencia y tuvo que huir.