Renuncia Jefe de la Policía de San Diego

William Lansdowne se retira luego de diez años, en medio de la controversia dentro de la corporación por mal comportamiento de oficiales
William Lansdowne
William Lansdowne (Alexandra Mendoza)

San Diego

El Jefe de la Policía de San Diego, William Lansdowne anunció su retiro este martes -en medio de la controversia- al darse a conocer casos de mal comportamiento de oficiales dentro de la corporación.

La renuncia será efectiva a partir del 3 de marzo, informó un vocero de la dependencia, a través de un comunicado de prensa.                                      

Asimismo, se aclaró que el alcalde electo de la ciudad, Kevin Faulconer no tuvo nada que ver con esta decisión, luego de que éste hiciera declaraciones de prensa donde insinuaba cambios en el departamento de Policía.

"Pese a que el alcalde electo Kevin Faulconer no pidió la renuncia del Jefe de Policía, Landsdowne sintió que era el mejor momento de hacerlo. El Jefe apoya de manera absoluta al nuevo alcalde y cree que en su visión y dirección para la Ciudad", señala el boletín de prensa.

"Esta fue una difícil decisión para el Jefe Lansdowne, quien considera a San Diego su hogar y valora a los ciudadanos y los empleados que trabajan aquí".

Por su parte, el alcalde interino de San Diego, Todd Gloria destacó el trabajo del jefe de la corporación desde hace diez años, recalcando que su liderazgo fue factor para que San Diego tenga ahora la tasa de crímenes más baja desde los años sesenta.

El Sheriff del Condado, Bill Gore enfatizó que Lansdowne pudo encabezar un departamento "en medio de tiempos fiscales muy difíciles".

"En mis 44 años dentro de corporaciones policiacas, nunca me había asociado con alguien que haya trabajado más duro y entregara más de sí mismo como Bill Lansdowne", declaró.

La semana pasada, la Fiscalía del Condado presentó cinco cargos criminales en contra del oficial Christopher Hays, acusado de acosar sexualmente a por lo menos cuatro mujeres mientras se encontraba haciendo sus labores.

En 2012, se sentenció a nueve años en prisión a Anthony Arevalos, otro oficial acusado de detener a mujeres bajo sospecha de conducir en estado de ebriedad y pedirles favores sexuales.

A finales de enero, decenas de personas, principalmente afroamericanos y latinos denunciaron en una audiencia pública ser víctimas de detenciones sin razón aparentebasadas únicamente en perfil racial, por parte de oficiales de San Diego.