Regulación de contenidos en telecomunicaciones no es prohibición: senadora

La perredista Alejandra Barrales refirió que no se trata de una restricción a la libertad de expresión, sino una clasificación de las transmisiones

Tijuana

La supervisión de contenidos que plantean las leyes secundarias de la reforma en telecomunicaciones no es algo nuevo y no implica una prohibición o una restricción a la libertad de expresión, sino una clasificación de las transmisiones, explicó en entrevista para Milenio Radio, la senadora perredista Alejandra Barrales.

Aclaró que aún no se define qué dependencia se encargaría de la regulación.

"Hay dos propuestas: una tiene que ver con que los contenidos los regule el Ifetel y hay otra que plantea que los regule, como históricamente los venía regulando, la Secretaría de Gobernación. Y cuando hablamos de regular, eso es lo importante de fondo, es clasificar contenidos, la clasificación para adultos, la clasificación para niños; todo esto que no es más que advertir, no es prohibir, es advertir a la ciudadanía qué tipo de contenidos se van a presentar", aseguró.

Por otra parte, explicó que la competencia entre las empresas se debe traducir en beneficios para los usuarios, al explicar los puntos que están en discusión sobre las leyes secundarias.

Reconoció que hay inconformidades con la ley, pero aclaró que se debe ser cuidadoso al analizarlas para no favorecer revanchismos entre empresas.

"Ahora entiendo que las quejas fueron porque no fueron tomados en cuenta, y me parece que está bien, hay que escuchar esas voces, pero me parece que finalmente lo importante es confirmar si es verdad o no que estas reformas le abaratan tarifas a la gente, si es verdad o no que lo que implica o lo que propone esta reforma le va a garantizar a la gente el acceso a tecnología, a servicios", dijo.

Sin embargo, la legisladora advirtió que hay críticas en las que intervienen intereses y se debe ser cuidadoso al evaluarlos.

"Hay otras cuestiones donde también tenemos que ser cuidadosas. Tenemos que identificar aquellas que parecen subordinadas de las televisoras, pero también tenemos que identificar aquellas voces que parecieran enemigos personales de algunas grandes empresas", advirtió.