Reconoce Federación problema de deportados; destinará recursos

Se está implementando el Programa nacional para la Prevención Social de la Violencia y la Delincuencia en Zona Norte y El Pípila, en Tijuana
(Milenio Radio)

Tijuana

Roberto Campa Cifrián, subsecretario de Prevención y Participación Ciudadana de la Secretaría de Gobernación (Segob), habló sobre la implementación del Programa nacional para la Prevención Social de la Violencia y la Delincuencia en Tijuana.

Desde el Distrito Federal, en entrevista por Milenio Radio, expuso que por instrucción del presidente de la república, la implementación del plan depende de un esquema de coordinación que involucra al gobierno federal, de los estados y de los municipios.

Describió que el programa que se está implementando en Baja California ha sido concertado entre el gobierno del estado y los Ayuntamientos de Tijuana y Mexicali.

Como parte de éste, fueron identificados los polígonos de la Zona Norte y El Pípila.

En el primero, el problema principal es la gran cantidad de migrantes que están siendo deportados por Tijuana y llegan a esta zona de la ciudad.

Campa Cifrián expresó que según datos del Inami, al año son deportados por lo menos 40 mil personas por Tijuana, de los cuales una cuarta parte ha pasado por un proceso judicial. De éstos, la mitad por faltas administrativas y el otro 50 por ciento por casos criminales.

Expuso que el programa busca apoyar a este sector en su tránsito, apoyando directamente a organizaciones de la sociedad civil, como el Desayunador Salesiano del Padre Chava, destinando recursos, lo que resulta más viable que instalar este tipo de organismos desde el gobierno.

Comentó también que buscan brindar esquema de apoyo transitorio temporal y posteriormente ayudar en la repatriación a sus lugares de origen, incluso por vía aérea.

Respecto a las quejas de defensores de los migrantes, respecto a que las autoridades criminalizan a los deportados, mencionó que conocen bien estas posiciones pero reiteró que el esquema que están implementando no contempla “tareas de índole estrictamente policíaca”.

En el caso de El Pípila, comentó que atenderán factores delictivos, así como 21 variables de rezago social, como pobreza, deserción escolar y familias monoparentales, mediante la remodelación y construcción de instalaciones deportivas así como de un centro para atender cuestiones de violencia.

Campa explicó que la discusión de este programa se dio en el marco del proceso electoral en Baja California y ya se encuentra en la fase de implementación ahorita; “se han cumplido los requisitos”, aseguró.

Comentó que en las pláticas no sólo participó el actual alcalde de Tijuana, Carlos Bustamante, sino también el presidente municipal electo, Jorge Astiazarán, por lo que se mostró confiado en que los programas se mantendrán y continuarán.