Promete Semefo agilizar entrega de cuerpo extraviado casi una década

El director del organismo, Francisco Acuña, afirma que la PGJE era responsable del manejo de los cadáveres cuando ocurrió el caso
Semefo estrenará instalaciones
(Henry Saldaña)

Tijuana

El Servicio Médico Forense (Seemefo) agilizará la entrega del cuerpo de un hombre que ha sido buscado por su familia durante casi una década y que va por una tercera exhumación de la fosa común en Tijuana.

Tras comprometerse a solucionar la situación, el director del organismo, Francisco Acuña Campa, se deslindó de la responsabilidad al afirmar que es un caso que ocurrió en 2006, cuando el Semefo era administrado por la Procuraduría de Justicia, no por el Poder Judicial.

Defendió que desde el cambio de administración, el manejo de los restos humanos es estricto para evitar confusiones, y cuando hay exhumaciones los cuerpos son sometidos a pruebas de ADN, al margen de que se identifique por señas particulares.

"En los dos años que usted me refiere, 2005, 2007, ya había entidades de la Procuraduría dentro de nuestras instalaciones. Honestamente yo nunca estuve de acuerdo. De hecho, el Consejo de la Judicatura en el 2007, 2008 nos separó de las instalaciones en el caso de Tijuana, y fue necesario estar en otro segmento que correspondía al Tribunal Superior de Justicia y ahí fue donde estuvimos trabajando, no en las autopsias; las seguíamos haciendo", dijo.

Afirmó que cuando un cuerpo se inhuma se cumple un protocolo: debe marcarse el número de manzana, la fosa y también el número de cadáver, de acuerdo al nivel en que se encuentren -superior, medio o inferior-.

Acuña explicó que la Procuraduría de Justicia se encargó hasta 2010 del manejo de los cuerpos, y justificó que el que se encuentren en el Semefo no significa que hayan estado bajo su responsabilidad.

El cuerpo que Campa se comprometió a entregar es el de Agustín Moreno, quien fue secuestrado en 2005, cuyo registro se encuentra en el Semefo desde 2006. Su esposa, Elvira García, relató que desde el plagio ha vivido un calvario por la pérdida, pero también por el extravío del cuerpo.

La Procuraduría de Justicia registró el cuerpo con una averiguación previa de otra persona, y anotó en el expediente una fosa equivocada, lo que ha obligado a la mujer a realizar dos exhumaciones.

García Aispuro reclama que se solucione su situación. Como toda su familia, quiere tener un lugar dónde llorar y llevar flores a su esposo, ya que, dice, no se pudo evitar que fuera víctima de la delincuencia.