Preocupa propuesta de construir una planta eléctrica muy cerca de la frontera

Activistas y miembros de la comunidad mostraron su inconformidad ante la iniciativa de una planta en Otay Mesa
Protesta en San Diego
Protesta en San Diego (Alexandra Mendoza)

San Diego

Activistas y miembros de la comunidad mostraron este martes su inconformidad ante la propuesta de instalar una planta eléctrica en Otay Mesa, a unos pasos de la frontera con México.

La compañía de San Diego Gas & Electric plantea construir la planta Pio Pico, cuyo costo se estima en más de mil millones de dólares.

La iniciativa que ya fue rechazada a principios de año por la Comisión de Servicios Públicos de California revivió en meses recientes tras el cierre de la planta nuclear de San Onofre que generaba una quinta parte de la energía eléctrica de la ciudad.

José Franco García, organizador comunitario de la Coalición de Salud Ambiental, señaló que en base a investigaciones hechas por dicho organismo, el construir una nueva planta no sería una solución.

"Si se invierte ese dinero para más energía solar en los techos locales, eso es lo que debemos de hacer y haciendo eso, no solamente no va a ser necesario ahorita, sino que ya no serían necesarias este tipo de plantas."

El activista señaló que la mayor preocupación es la contaminación que este tipo de instalaciones generan, que afectan directamente a vecinos.

"Si se aprueba esta planta va a durar 25 años y por ese tiempo vamos a estar atorados con esa energía sucia e iríamos hacia atrás, no hacia adelante por un futuro de energía limpia."

Luz Palomino, residente de Otay Mesa pidió a las autoridades negar los permisos de construcción, ya que teme tanto por su salud como la de sus nietos.

"La contaminación, lo que va a afectar a la salud de los residentes esta planta, las emisiones que va a soltar al ambiente son una de los que más asma producen."

De acuerdo a datos de la Coalición de Salud Ambiental, la planta Pio Pico expulsaría más de 685 mil toneladas de dióxido de carbono al año que aunado a su cercanía con garitas de entrada a los Estados Unidos, donde diariamente esperan miles de automóviles y camiones, hablaría de un problema que afectaría ambos lados de la frontera.

"Estamos viendo los dos lados, porque donde está es muy cerca a Tijuana, entonces afectaría a ambas ciudades."

Autoridades de la Agencia de Protección al Ambiente (EPA) escucharon por espacio de dos horas las opiniones de vecinos y activistas que se dieron cita a una audiencia comunitaria en San Ysidro y se anticipa que la decisión final, será tomada el próximo año.