En caso de desastre, Tijuana tendría las de perder

La ciudad enfrenta un déficit de elementos de rescate que puedan atender algún siniestro en la ciudad, que cuenta con mil colonias y cuya población flotante complica las cosas

Tijuana

En Tijuana, el cuerpo de rescate encabezado por Bomberos es insuficiente para cubrir la necesidad de la población que cada año crece, a la par de los asentamientos, la mayoría ubicada en la periferia, en lugares de difícil acceso.

La ciudad tiene un bombero por cada 15 mil habitantes, cuando la norma internacional indica que debe ser un elemento por cada mil personas. Es decir, en Tijuana un solo bombero hace el trabajo de 15, admite el director de la corporación, Carlos Gopar Uribe.

"Trabajamos ahora sí que al límite"

"Una estación trabaja de manera ideal con cinco de personal, pero es muy poco probable que los cinco siempre estén, por cuestiones de enfermedades o de vacaciones; normalmente siempre hay cuatro en la estación", argumenta.

Reconoce que sería prácticamente imposible responder a la población en caso de algún siniestro con 270 elementos en total, lo que se traduce a 90 para cada turno -entre personal de base y voluntarios-.

Debido a su topografía accidentada -como los asentamientos irregulares- el acceso a algunas de las mil colonias en Tijuana complica a los rescatistas el actuar a tiempo y atender cualquier contingencia.

"Definitivamente nos complica impresionante en el aumento del tiempo de respuesta. Más allá de un incendio a casa habitación, lo preocupante para nosotros es que brindamos la respuesta en emergencias médicas...determina si el paciente requiere ambulancia o no", detalla.

A diferencia de otras ciudades en el país, Tijuana está considerada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) como una zona de atención "única" en México, explica el capitán Arturo Sánchez Becerra.

"Recordemos que la ONU tiene catalogada a la ciudad de Tijuana como algo especial, por su geografía y por la cantidad de fallas geológicas que hay. Si una organización como la ONU puso su atención en Tijuana, por eso se requiere un poco de atención por parte nuestra", expone.

Otra complicación que enfrentan es la delincuencia, pues en los últimos años ha contribuido para que las acciones de ayuda sean fallidas, afirma Gopar Uribe.

"Tenemos un problema muy serio: la cultura vandálica que se ha dado últimamente...de todo lo que tenga metal va a una recicladora, eso nos empieza a afectar. Por ejemplo, tú puedes ir por Vía Rápida, El Refugio, Villa Fontana y te encuentras los hidrantes completamente desmantelados", dice.

Los bomberos hacen un esfuerzo sobrehumano para sacar el trabajo, que implica arriesgar su integridad física, en parte porque el equipo para desplegar las técnicas de rescate es insuficiente y obsoleto, explica el capitán.

"Lo pendiente serían las instalaciones...y en cuanto a lo técnico es la frecuencia. Estamos muy rezagados a diferencia de ciudades del interior del país: Morelia, Juárez, Monterrey, donde ellos manejan tipo Estados Unidos su sistema de salida; todo es computarizado. Aquí a la antigüita todavía: en la noche es por teléfono, o sea, ¡olvídate! Sí hay un rezago muy grande", considera.

En Tijuana hay 13 estaciones en las nueve delegaciones, una central de Bomberos y una de Salvavidas, en las que se trabaja las 24 horas para tratar de cubrir las emergencias en la ciudad.