Pequeños contribuyentes tendrán mismas obligaciones que empresarios desde 2014

Como parte del nuevo régimen de tributación, los Repecos tendrán que cobrar el 16 por ciento de IVA a sus clientes, algo a lo que no estaban acostumbrados
Entrevista: Pedro Trejo - 19 de diciembre de 2013 (Milenio Radio)

Tijuana

La migración al nuevo régimen de tributación no será tan sencilla como lo informa la Secretaría de Hacienda. Los cambios parecen complicados, especialmente para los pequeños contribuyentes (Repecos), cuyo anterior estatus desaparece.

Entre las principales modificaciones estará que deberán comprar un sistema para poder facturar a sus clientes y enviar información de sus ingresos al SAT, lo que tendrán que hacer diario, semanal o mensualmente.

La Secretaría de Hacienda ofrece el programa gratuitamente, pero no tiene la capacidad para atender la demanda, así lo corrobora el presidente del Colegio de Contadores Públicos de Baja California, Pedro Trejo.

En entrevista por Milenio Radio, expuso que los Repecos tendrán que cobrar el 16 por ciento de IVA a sus clientes, algo a lo que no estaban acostumbrados.

A pesar de este panorama, los contribuyentes no han acudido a las oficinas del SAT para recibir asesoría y para la mayoría será necesario contratar un contador y pagar por un timbre necesario para emitir las facturas electrónicas, las únicas que serán aceptadas a partir del 1 de enero próximo.

El contador advirtió que ante estos requisitos, muchos pequeños negocios desistirán de cumplir y pasarán a la informalidad.

Con estas medidas, el SAT ejercería una fiscalización total, pues la Secretaría de Hacienda tiene acceso a los estados de cuenta bancarios, a las facturas que muestran tus ingresos y al reporte de los proveedores, con lo que puede hacer comparativos.

Para las personas físicas
Deberán gastar entre 4 mil y 8 mil pesos para obtener tanto el programa de facturación como el timbrado de cada comprobante, aunque ellos ya estaban familiarizados con la facturación electrónica; para ellos será más estricta la forma de reportar sus ingresos.

De estas obligaciones sólo se libran los asalariados, pero en ese caso es la empresa la que debe pagar el timbrado de su nómina, otra novedad de la reforma hacendaria apenas aprobada en noviembre y obligatoria a partir del 1 de enero de 2014.