Obreros... los grandes perdedores con reforma fiscal

Ni con el aumento al salario mínimo el sector obrero podrá contrarrestar las afectaciones derivadas de los nuevos impuestos y la homologación del IVA en la frontera.

Tijuana

El sector obrero fue el gran perdedor con la entrada en vigor de la reforma hacendaria y en el caso particular de la frontera con la homologación del IVA al 16 por ciento; el incremento al salario mínimo no será suficiente para contrarrestar el alza en los precios, advirtió el presidente de Canacintra en México, Rodrigo Alpízar Vallejo.

La cúpula empresarial exhibió en una lista la diferencia de precios entre el estado de California -en Estados Unidos- y Tijuana; los paquetes de pañales 80 pesos más baratos del otro lado de la frontera y cinco pesos menos cada litro de limpiador de pisos. Las computadoras portátiles hasta dos mil pesos más caras en esta ciudad.

Alpizar Vallejo, precisó que con el aumento de los cinco puntos porcentuales, el costo de los productos en los estados fronterizos quedan fuera de la competencia con respecto a Estados Unidos, sin embargo, quienes no cuentan con un documento para cruzar la frontera deberán sujetarse a ellos.

"Aquí el otro gran, gran perdedor en todas estas propuestas fue el sector obrero; si bien no les subieron el IVA en alimentos si le aplicaron el Ieps -Impuesto Especial Sobre Producción y Servicios- a un grupo específico de alimentos y bebidas de las cuales forman parte de su dieta diaria, para bien o para mal.. y digo para bien o para mal porque tampoco tiene una adaptación de su salario significativo o proporcional al incremento que tuvo en los alimentos".

El líder empresarial explicó que Canacintra no acompañará al resto de las cámaras en el amparo contra la homologación, pero trabaja en el diálogo con autoridades federales, estatales y locales para la creación de incentivos fiscales que ayuden a contrarrestar los efectos de la reforma fiscal.

Aunque no precisó a qué alcances podrían llegar las afectaciones económicas, insistió en que la fuga de inversiones -de la industria maquiladora- en la principal preocupación de la cámara ya que en otros países, sobre todo centroamericanos, están implementando estrategias mucho más agresivas para atraer más recursos para ellos.