Niega Pelayo intereses en proyecto inmobiliario en Ruta del Vino

El alcalde de Ensenada expresó que ha sido uno de los principales promotores del desarrollo del valle y en especial de la Ruta del Vino como destino turístico

Tijuana

Enrique Pelayo Torres, alcalde de Ensenada, aseguró que no tiene intereses personales en el proyecto de desarrollo inmobiliario que se planea en la Ruta del Vino y negó que se busque cambiar la vocación del uso de suelo de dicha zona.

“Jamás he tenido negocios con el señor Lagos o Ricardo Zazueta”, dijo.

Expresó que él ha sido uno de los principales promotores del desarrollo del valle y en especial de la Ruta del Vino como destino turístico.

Detalló que la propuesta para el proyecto inmobiliario fue recibida el 3 de septiembre y se remitió a Copladem; sin embargo, hasta el momento nada ha sido votado. Asimismo, refirió que las consultas públicas en la materia “reventaron” en tres ocasiones.

Pelayo Torres reiteró que no es promotor del proyecto inmobiliario ni tiene algún interés personal; lo único que quiere es “que todo mundo viva en paz, tranquilo y que no haya problemas”.

Aceptó que la realidad es que falta agua en el Valle y que él ha luchado por darle a Ensenada el agua que le corresponde de la cuota del río Colorado.

El alcalde refirió que ha faltado información en el tema, por lo que convocó a rueda de prensa para dar a conocer lo que se propone modificar en reglamentos.

Respecto a la deuda que el Ayuntamiento que encabeza mantiene con Issstecali, expresó que espera que el próximo viernes salga “humo blanco” en señal de que fue aceptado el convenio que solicitaron.

En el tema de la homologación del IVA, expuso que no comparte la postura del presidente de la República porque afectará a Baja California. Se pronunció claramente en contra, ya que la medida “nos deja en una desventaja tremenda”.

Resaltó que el problema de los uniformes “patito” de los policías ha sido resuelto.

Pelayo Torres expresó que hace 3 años le fue entregado un “Ayuntamiento quebrado” y que han sido castigados por un trienio, obligados a mantener un gobierno de austeridad. “Se requieren más recursos no más burocracia”, expuso.