Necesaria coordinación entre autoridades para evitar consumo de alcohol en jóvenes

Hilda García, investigadora de la Universidad de Arizona, explicó que por las características de Tijuana, las personas tienden a tomar más alcohol en comparación con otras ciudades del país.

Tijuana

La desinformación sobre el consumo desmedido de bebidas embriagantes, así como la falta de coordinación de las diferentes autoridades, ha ocasionado que las estrategias para prevenir que jóvenes ingieran alcohol en grandes cantidades no funcionen, consideró Hilda García, investigadora de la Universidad de Arizona.

Explicó que por las características de Tijuana, las personas tienden a tomar más alcohol en comparación con otras ciudades del país, por lo que es fundamental la combinación de estrategias para permear en la sociedad y reducir el consumo en edades cada vez más tempranas.

"Vivir en ciudades o en áreas muy urbanizadas o industrializadas incrementa el riesgo de consumo. Mayor densidad de población, mayor exposición: muchos expendios, muchos lugares donde puedes ir a comer y hay alcohol, bares, tienden a ser mayor que en las zonas rurales. Las escuelas tienen que proporcionar información en términos de prevención, los padres tenemos que estar supervisando si nuestros hijos están consumiendo alcohol, tendríamos que estar vigilando que los expendios de licor no provean alcohol a los menores de edad. No es una cuestión que tenga que ver con los individuos sino que es una cuestión colectiva y de la sociedad en general".

Explicó que uno de los factores de consumo son las prácticas familiares, ya que muchos de los jóvenes adquieren el alcohol en casa o a través de un familiar, por lo que es necesario que los padres de familia fortalezcan la supervisión en sus hijos.

De acuerdo con información de la Secretaría de Salud del estado, a pesar de que el consumo del alcohol en los jóvenes es ocasional, la ingesta es en grandes cantidades.

En promedio, un adolescente rebasa las cinco copas por ocasión, ingesta que si no es controlada, con el paso del tiempo pueden generar una adicción.

La investigadora en materia de salud recalcó la importancia de poner en marcha programas efectivos, ya que el consumo de estas substancia en edades tempranas genera enfermedades como la cirrosis hepática, sobre todo su relación con la mortalidad prematura por accidentes automovilísticos o el inicio de otras substancias.