Llegó el día: madre e hijo se reencuentran luego de 35 años

Kathy Amaya nunca perdió la esperanza de volver a ver al pequeño David, quien es ahora un hombre
David y Kathy Amaya, madre y hijo, se reencontraron después de 35 años
David y Kathy Amaya, madre y hijo, se reencontraron después de 35 años (Alexandra Mendoza)

San Diego

David Amaya volvió a abrazar a su madre, luego de 35 años de no verla.

Este sábado se llevó a cabo el emotivo reencuentro en el Aeropuerto Internacional de San Diego, California.

Kathy no habla español y David no conoce el inglés, pero en ese momento, las palabras no fueron necesarias


En punto de las 11:20 de la mañana llegó el vuelo procedente de Chicago, en el cual viajó la señora Kathy Amaya, quien dijo "nunca perdió la esperanza de volver a ver a su hijo".

"Feliz, muy feliz", fueron las palabras de la residente de Wisconsin, quien agregó que quiere ir junto a su hijo "a conocer el océano".

"Me quedé sin palabras, fue muy emocionante, le dije que la quiero mucho", mencionó David Amaya, tras abrazar por primera vez en más de tres décadas a su madre.

"Me quedé sin palabras, fue muy emocionante", mencionó David tras abrazar por primera vez en más de tres décadas a su mamá

Kathy no habla español y David no conoce el inglés, pero en ese momento, las palabras no fueron necesarias.

Cuando David tenía dos años, su padre lo sacó de Chicago y lo llevó a San Luis Potosí, donde se crió con sus abuelos, y le hizo creer que su madre lo había abandonado.

Fue a finales de octubre pasado cuando éste llegó a Tijuana para cruzar la frontera de manera indocumentada junto a otras personas en busca de mejores oportunidades en los Estados Unidos.

Al ser detenido junto al grupo de inmigrantes por elementos de la Patrulla Fronteriza, David fue interrogado en la estación de Imperial Beach, donde les explicó que era ciudadano norteamericano, solo que no tenía documentos para comprobarlo, únicamente les dio el nombre de su madre y el del hospital donde había nacido.

Para corroborar su historia, autoridades federales contactaron a Kathy Amaya, quien nunca se quitó el apellido de casada a pesar de haberse separado, con la esperanza de que algún día su hijo la encontrara de esa manera.

David Amaya y su madre pasarán unos días en San Diego y será el próximo martes cuando viajen juntos a Wisconsin para pasar el Día de Acción de Gracias en familia y que el mexicano pueda conocer a sus hermanos.

Posteriormente, él regresará a la frontera, donde ya planea escribir un libro con ayuda del pastor Freddy Rivas de la Iglesia de Cristo Ministerios Llamada Final, quien le ha brindado asilo y comida desde que llegó a la ciudad, además de hacer los trámites necesarios para que madre e hijo volvieran a verse.

"Es una reunión preciosa, donde ella volvió a abrazar a su hijo luego de haberlo perdido", comentó.

El pastor agregó que planean lanzar una publicación el próximo año, además que le encantaría que se hiciera una película.