Jóvenes migrantes, blanco fácil para el crimen: YMCA

Los principales riesgos para los migrantes menores de edad son el tráfico de personas, secuestros y violaciones

Tijuana

Uriel Gónzalez, coordinador de Casa YMCA para menores de edad en Tijuana, habló sobre los problemas por los que atraviesan los menores de edad migrantes en la región.

Expuso que los principales riesgos son las redes de tráfico de personas, en quienes la gente confía “como si fueran agentes de viaje”, así como secuestros y violaciones.

Detalló que cada vez que Estados Unidos refuerza medidas en la frontera, los jóvenes migrantes se ven obligados a buscar nuevas rutas, como en montañas y zonas alejadas, donde son blanco fácil para el crimen.

En entrevista por Milenio Radio, González refirió que la Casa YMCA se ha dedicado por 22 años a ofrecer atención a menores de 18 años en situación de repatriación, aquellos que ya cruzaron al vecino país, vivieron allá incluso por una década y son regresados a su país de origen.

Explicó que mientras hace algunos años el principal motivo de cruce era la reunificación familiar, ahora es la búsqueda de empleo.

Lamentó que jóvenes que son deportados del vecino país o que fallan en su intento por cruzar, sean alentados por sus familias a volver a tratar el cruce después de un tiempo y hasta en tres ocasiones.

González detalló que a partir de 2004 empezó a funcionar en Baja California de forma ordenada una relación interinstitucional de todos los niveles de gobierno y organismos de la sociedad civil, un modelo que se está tratando de replicar en la frontera para dar atención adecuada a los jóvenes migrantes.

Expuso que la mayoría de los jóvenes en esta problemática tiene entre 15 y 17 años de edad, y algunos viven en unión libre, en una “vida de adultos”, por lo que el sistema DIF no puede retenerlos en albergues.

Uriel González mencionó que los cruces por Piedras Negras, Nuevo Laredo y Reynosa son los más peligrosos para los jóvenes migrantes. Lamentó la participación de los menores en actividades criminales, como aquellos que ofrecían sus servicios como gatilleros por 1 mil 500 pesos en Ciudad Juárez.

Afirmó que esto no pasaría si dichos jóvenes “hubieran tenido las oportunidades de estudio, de desarrollo”.

“Es más atractivo salir en busca de una oportunidad”, dijo, refiriéndose a comunidades donde emigrar es parte de la cultura y una forma de demostrar la llegada a la madurez.