Se defiende Javier Robles de señalamientos de Silvano

"El que nada debe nada teme", expresó el ex alcalde de Rosarito, quien exigió se investigue; admitió que "si algo sale, la persona tiene que responsable de sus actos"
Entrevista: Javier Robles Aguirre - 9 de diciembre de 2013 (Milenio Digital)

Tijuana

Tras las declaraciones del actual alcalde de Rosarito, Silvano Abarca, quien calificó a la administración pasada de "vándalos", Javier Robles Aguirre, ex alcalde del quinto municipio, expresó que a pesar de que "desconoce" los señalamientos del actual edil, está dispuesto a dar la cara y aclarar los cuestionamientos.

Refirió que Rosarito vive ciertamente un problema de finanzas, pero no fue él quien endeudó a la ciudad, sino la administración anterior, aseguró.

Añadió que no es que haya habido un mal manejo de los recursos; "lo que pasó es que no había recursos económicos", mencionó. Además, aseguró que "no hubo un peso del gobierno del estado para gasto corriente" de Rosarito y se quedaron en espera de recursos federales.

Expresó que "Silvano (Abarca) es un hombre bienintencionado" y opinó que hay personas de su equipo que le han estado dando información errónea.

En el caso de dos regidores y una empleada de su Ayuntamiento, quienes se practicaron cirugías supuestamente no permitidas, con un costo alrededor de 300 mil pesos, Robles Aguirre explicó que los procedimientos fueron con base en un diagnóstico médico que se les realizó a partir de un problema de obesidad.

"Es un derecho que ellos tienen", añadiendo que, como a todos, se les descontaba vía nómina para gastos médicos; los doctores determinaron que era urgente la intervención quirúrgica. Refirió que en un caso, el funcionario tenía que bajar drásticamente de peso para tratarse una hernia.

"El que nada debe nada teme", expresó, exigiendo a quienes lo acusan a que investiguen y admitan su error, aunque admitió que "si algo sale, la persona tiene que responsable de sus actos".

"No se vale tratar de estar manchando (su) imagen o la de otros servidores", dijo Robles Aguirre, quien afirmó esperará las pruebas.

"Siento que fue tal vez alguna declaración de apasionamiento de Silvano y quizá habló un poquito más de lo debido", expuso.

Expuso además que existe una campaña para desprestigiarlo, la cual durante la temporada electoral se dedicó a "manchar" al gobierno en funciones y ahora sirve para legitimar al nuevo gobierno, responsabilizando o culpando al anterior, sin reconocer sus los logros.