Ilegales, mayoría de visitas del SAT: abogado

Jorge Alberto Pickett resaltó que no incentiva el no pago de impuestos, sino que busca que todas las determinaciones se apeguen a derecho

Tijuana

A través de un comunicado, el abogado fiscalista Jorge Alberto Pickett Corona comentó que recientemente llegó a su poder una sentencia por parte del Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa, en la cual declara una directriz con la que las facultades de comprobación, es decir las visitas domiciliarias y revisiones de gabinete efectuadas por parte del Servicio de Administración Tributaria (SAT) y por Gobierno del estado, resultan ilegales por violentar diversos principios establecidos en el Código Fiscal de la Federación y en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

Pickett señaló que las autoridades fiscales revisan la contabilidad del contribuyente para poder comprobar que efectivamente hayan cumplido con las disposiciones fiscales, determinar créditos fiscales y comprobar la posible comisión de delitos de carácter fiscal.

Con el nuevo criterio emitido por parte del tribunal autónomo, la mayoría de las determinaciones por parte de dichas autoridades fiscales se nulificará en sentencia que no admitirá recurso alguno, pues existe un criterio por parte de la Suprema Corte de Justicia de la Nación que beneficia a los contribuyentes en esos casos.

Afirmó que resulta muy importante que cuando se esté revisando la contabilidad de los contribuyentes, se solicite auxilio de expertos, para que a través de una buena asesoría se busque en conjunto nulificar la posible omisión de impuestos y las multas.

El abogado fiscalista resaltó que él no incentiva el no pago de impuestos, sino que busca que todas las determinaciones se apeguen a derecho, situación que no sucede por parte de las autoridades fiscales.

Expresó que con base en un principio constitucional, al contribuyente que ya fue revisado y que su adeudo se eliminó vía judicial, la autoridad fiscal no puede volver a revisarlo pues ésta podría ser sujeta a una sanción.

"No hay que tenerle miedo a las fiscalizadoras. Al contrario, hay que enfrentar a las mismas para efectos de que dejen de considerar al contribuyente como un buen cliente", concluyó.