Hace falta voluntad política para atender a migrantes: activista

Víctor Clark refirió que el municipio dispone de 40 mdp para el rubro, que podrían ser utilizados para la construcción de un albergue permanente para migrantes

Tijuana

Víctor Clark Alfaro, activista y director del Centro Binacional de Derechos Humanos, refirió que sólo hace falta voluntad política y un uso adecuado de los recursos para atender a los migrantes y deportados en la ciudad.

Refirió que el municipio dispone de un recurso de 40 millones de pesos para el rubro, que podrían ser utilizados para la construcción de un albergue permanente para migrantes, en lugar de módulos en la ciudad, o alojamiento en hoteles, como propone el Ayuntamiento.

Detalló además que el desalojo de la canalización del Río Tijuana estuvo "mal planteado", explicando que las autoridades llegaron con maquinaria pesada y policías, destruyendo las casas improvisadas en el "Bordo" y ofreciendo sólo dos opciones a los deportados: ir a un centro de rehabilitación o a un albergue para migrantes, las cuales declinaron.

Expuso que algunos de ellos fueron incluso detenidos hasta por 36 horas.

Clark Alfaro calificó la visión del Ayuntamiento respecto a esta problemática como "sesgada y corta", minimizando un problema integral con implicaciones humanitarias, de vivienda, de salud y de trabajo.

Expuso que de la problemática migrante debería encargarse la Secretaría de Desarrollo Social, no la de Seguridad, ya que, destacó, la mayoría no son delincuentes.

Lamentó que las autoridades hayan criminalizado a la migración, con un discurso que ha provocado que el migrante sea un "extranjero en su propio país" y que hace creer que los deportados en su conjunto son delincuentes.

Refirió que es necesario ayudar a migrantes y deportados a integrarse a la sociedad y saber cómo funciona; además, el estado debería proveer comedores, hospedaje y actas de nacimiento.

Explicó que aproximadamente 30 por ciento de los deportados son miembros de pandillas, otro 30 corresponde a personas que volverán a intentar cruzar a los Estados Unidos y aproximadamente otro tercio se compone de personas de la tercera edad que vivieron muchos años en el vecino país.