Familias mexicanas se entregan en garita; piden asilo político

El segundo grupo del movimiento "Bring them home" llegó este jueves a la garita de Otay.
Familias mexicanas se entregan en garita; piden asilo político
Familias mexicanas se entregan en garita; piden asilo político (Micaela Arroyo)

San Diego

Familias mexicanas se entregaron este jueves a las autoridades de inmigración en Estados Unidos, con la esperanza regresar a casa al obtener un asilo político que les permita huir de la inseguridad que viven en su ciudad de origen.

Este es el segundo grupo de los cerca de 150 inmigrantes que llegaron a Tijuana como parte del movimiento "Bring Them Home" que intenta cruzar de manera conjunta la frontera a través de la garita de Otay Mesa.

En esta ocasión, el cruce se centró en padres de familia, que acompañados de sus hijos, en su mayoría ciudadanos norteamericanos piden una oportunidad para regresar a Estados Unidos.

Florencio Rodríguez fue deportado hace tres años y desde entonces, vive en una comunidad indígena en Guerrero. El mexicano dice tener miedo ya que ha sido víctima de la inseguridad, inclusive ha recibido amenazas de muerte por parte de organizaciones criminales.

Acompañado de sus tres hijas, quienes viajaron a Tijuana para apoyarlo, el inmigrante llegó a la garita, con la documentación necesaria para pedir asilo.

"Es difícil vivir solo, tienes familia pero no la tienes. Le pido a Dios que me eche la mano, y a los de inmigración que se toquen el corazón, porque están destruyendo familias, las hacen pedazos, sus esperanzas, su seguridad, todo."

Su hija Josselyn, es integrante de las fuerzas armadas, quien ha intentado darle ciudadanía a su padre, aunque para ello, debe esperar 10 años o "perder la vida en combate".

'Posiblemente si pierdo la vida en la guerra, le pueden dar los papeles a mi papá. No solamente estaría dando la vida por el país, sino por mi familia."

Sobre el primer grupo que cruzó el pasado lunes, Alex Aldana, organizador e integrante de la Alianza Nacional de Jóvenes Inmigrantes (NIYA), señaló que uno de ellos ha sido deportado y una ya obtuvo el permiso para quedarse, mientras que el resto continúa en un centro de detención.

"La meta fue cumplida, están siendo procesados, algunos de ellos, han sido entrevistados por el departamento de inmigración y ahora estamos esperando que los abogados nos digan si los van a deportar o si se quedan en el país."

Por su parte, el director de Ángeles de la Frontera, Enrique Morones señaló que es momento de que el Congreso de Estados Unidos apruebe una reforma migratoria que beneficie a millones de indocumentados que viven en el país y que frene deportaciones que separan familias.

"Estados Unidos tiene que practicar lo que les gusta predicar, que los derechos humanos son universales y estar con la familia es un derecho humano universal. Esto no es justo, cuando los deportaron no tuvieron una audiencia con un juez, ahora sí la van a tener."

El último grupo de este movimiento, será encabezado por mujeres y cruzará este domingo por la garita de Otay Mesa.