Post scriptum triste: fallece el escritor tijuanense Federico Campbell

La mañana de este domingo iniciaron las despedidas a Campbell en el Panteón Francés de la Ciudad de México, confirmó su hijo Federico
Federico Campbell
Federico Campbell (Yolanda Morales)

Tijuana

Este sábado falleció en la Ciudad de México el escritor Federico Campbell, confirmó su hijo Federico Campbell Peña, quien comentó que su padre murió en condiciones tranquilas, escuchando música clásica.

"Mi papá falleció a las 4:24, porque en la mañana tuvo un derrame cerebral a consecuencia de complicaciones (de la influenza) AH1N1. Mi papá falleció en santa paz y escuchando música clásica. Conaculta va a sacar el comunicado", explicó.

Sobre las exequias, su único hijo confirmó que la mañana de este domingo iniciaron las despedidas a su padre en el Panteón Francés de la Ciudad de México, después de que durante la tarde del sábado muchos de sus amigos tijuanenses y de la actividad cultural acudieron al Hospital Mocel, entre ellos Jacinto Astiazarán, amigo tijuanense.

Para su hijo Federico, la despedida a su padre ha sido un adiós multitudinario y se fue siendo un hombre muy querido.

"No debería apresadumbrarnos tanto la sensación de que de tanto en tanto cambiamos de ánimo. Aquello que siempre se le llamó tristeza". Así inicia una de las obras cumbre de Campbell. En su obra está mezclada su raíz tijuanense y la relación con su padre, quien falleció cuando Campbell tenía menos de 20 años.

Siempre cercano a la frontera, Federico era tijuanense, escritor y periodista. Hijo de un telegrafista, nació en 1941. Fue presidente honorario de la Feria del Libro de la ciudad y autor de la columna "La hora del lobo" que aparecía en diferentes medios nacionales y locales. Hace una semana estuvo algunos días en su natal Tijuana, donde ofreció una conferencia sobre la literatura de Juan Rulfo, al lado de Mario Martín.

La frontera fue motivo de escritura en sus publicaciones; se vio reflejada su tierra natal en sus letras, como el libro que publicó a mediados de los 80: "Todo lo de las focas".

"La vida entre la tierra y el mar, o sea la playa, se mueven unos animales anfibios que son las focas, y también un sueño y una vigilia estar despierto, entre la salud mental y la locura", escribió.

La última ocasión que sostuvimos una entrevista con el autor, reflexionó sobre varios temas, entre ellos, los medios de comunicación.

"Es tan poderoso, es tan amplio el poder de los medios audiovisuales...un artículo o un reportaje resultan casi insignificantes. La nuestra es una sociedad muy pasiva, es una sociedad congelada", expresó.

"Alguien también muy importante en mi camino literario fue el siciliano Leonardo Sciascia. Fue un padre que me faltó, que no alcanzó a hacer de todo porque lo interrumpió la muerte. Este padre tierno lo encontré yo en la figura de Leonardo porque era un escritor que tenía un gesto de optimismo", compartió.

En su juventud emigró a la Ciudad de México, donde estudió Derecho, Filosofía y Letras en la UNAM. Se mantuvo en contacto permanente con Tijuana a través de visitas constantes a la ciudad, al menos dos veces por año, y sus trabajos literarios y periodísticos siempre han estado relacionados con la entidad de su origen.

Hace apenas unos días fue nombrado por el presidente municipal de Tijuana, Jorge Astiazarán, como Presidente Honorario de la 32 Feria del Libro, a realizarse el próximo mes de mayo.

Campbell se comprometió a promover las letras del norte y la lectura entre la población bajacaliforniana, además de ser el portavoz de este encuentro literario e invitar a sus compañeros escritores más cercanos. Expresó que leer es un placer y que la lectura no hace daño.

Como periodista colaboró con la revista Proceso, con Milenio Semanal y con medios regionales como el semanario Zeta y el periódico Frontera.

En relación a sus libros publicados, el Diccionario Enciclopédico de Baja California detalla que se ha centrado en gran parte sobre Baja California, como en la obra periodística Pretexta, en la que narra los procesos de la historia regional, además en los libros "Todo lo de las focas" y "Tijuanenses", donde retrata las atmósferas de las ciudades fronterizas a partir de la 'Ley Seca' en la década de 1930.

Otros de los trabajos que tienen presente la península bajacaliforniana, con estampas de la vida familiar, migración, el poder y el crimen, son la novela "Transpeninsular", "Máscara negra" y "Clave morse".

"La noción de frontera se expresa con nitidez en multitud de escritos: los modos de vida, procesos culturales, la saga del turismo, el narcotráfico como emblema depredador, el periodismo acosado", se ha escrito sobre su obra.

Entre los reconocimientos que recibió se encuentran el Premio Nacional de Novela INBA Colima y la beca Guggenheim. Además, fue Creador Emérito por el Instituto de Cultura de Baja California (ICBC) y miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte.

Otras de sus obras son "La memoria de Sciascia", "Periodismo escrito", "Post scriptum triste", "Infame turba" y "La invención del poder".

Le sobreviven su esposa Carmen Gaitán, quien es directora del museo Dolores Olmedo, y su hijo Federico Campbell Peña.

A Federico siempre le atrajo la idea de escribir a partir de la nada; imaginaba las cosas, escribió novela, es decir, imaginaba. Adiós, Federico Campbell.