Desorden en nomenclatura, 'dolor de cabeza' para tijuanenses

Ciudadanos acusan que las autoridades emiten nueva nomenclatura en cada administración, lo que afecta a quienes reciben correspondencia y dificulta encontrar direcciones

Tijuana

Luis Ángel Yáñez recorre todos los días 15 colonias de la ciudad. En motocicleta cobra los abonos de los artículos domésticos que ofrece la empresa donde trabaja y aunque se piense que su oficio lo hace un conocedor de las calles, eso está muy lejos de la realidad; localizar algunos domicilios se ha convertido en un dolor de cabeza.

Llegar a calles sin nomenclatura o con nombre repetido es el menor de sus problemas, afirma; lo peor, dice, es no encontrar el número correcto de las casas, pues hay algunas que tienen hasta tres cifras y no hay continuidad en una misma cuadra, menos en una colonia.

"Está bien desordenado y muchos no tienen los números y están repetidos. Supongamos que el número 1 entrando en la calle y el número 2 está al final, no están ordenados...uno como cobrador nos dan cuatro días para encontrar la casa y pues en veces no la encontramos porque la buscamos como 20 minutos y no la ubicamos", lamenta.

En consecuencia, Yáñez gana menos porque le pagan por comisión; además, la búsqueda le implica mayor gasto de combustible y en ocasiones exponerse a ataques de perros e incluso asaltos si entra en colonias peligrosas.

Pero la confusión que genera el desorden no es el único problema. A Beatriz Andrade, el SAT le puso un ultimátum para que coloque un sólo número en su domicilio, ubicado en la Zona Centro. Ella tiene una clave catastral y un número asignado por la delegación hace un año.

"Catastro cambió los números sin avisar, porque hace 25 años la clave catastral y el número oficial coincidian, pero hace 10 años ya no coincidieron y la verdad es que nunca nos dimos cuenta. Si no vas y cumples con un compromiso de pagar el predial y ahora con la nueva reforma fiscal pues nos dimos cuenta que había que coincidir", recalcó.

El desorden lo propician las autoridades, acusa Flor de María Rodríguez; señala que por más de 20 años tuvo un número registrado, pero el año pasado la delegación La Presa se lo cambió sin consultarle.

Pagó en Catastro para que lo corrigieran, pues sus documentos tienen el número anterior; lo único que hicieron fue confirmar la numeración otorgada por la delegación y no le explicaron el motivo.

"Que ya se había cambiado la numeración. ¿Por qué si iban a hacer eso, por qué no mandaron un aviso? Yo tengo ahí en el buzón como toda la vida, tengo 21082 (su número anterior)...ahora, si hubieran hecho cambios le cambian a toda la cuadra y a nadie se lo cambiaron más que a mí nada más. A mí nadie me avisó y yo creo que está mal", acusó.

Cada administración municipal que llega puede emitir nuevos números o cambiar los nombres de las calles si lo decide, por eso no hay continuidad, reconoció la directora de Catastro Municipal, Diana Nieto Adame. Afirma que el problema está en que no hay una normatividad que ponga orden.

"No hemos tenido un manual de procedimientos de cómo es que se hace esa tarea y porque cada cambio de administración se le cambia eventualmente la tarea a la persona que está haciendo números oficiales para reubicarla en otro puesto y entran personas nuevas al manejo de la numeración. Entonces ese tipo de cosas suenan inconsistentes y por supuesto da lugar a que pudieran o que se estén dando fallas", señala.

La funcionaria admite que hay un rezago en el otorgamiento de claves catastrales, por lo que se comprometió a revisar las cuentas existentes antes de emitir nuevas.

"Es un programa que de hecho así lo marca en nuestro reglamento de catastro. Nos dice que nosotros somos los facultados para poder determinar los números oficiales, precisamente pues, desprendido de eso que digo de antaño, pues cada quien ponía el número que quería y ahora con esta imposición de números oficiales, pues es una metodología que ya lleva una secuencia, que lleva un orden en la descripción de los números", explica.

En un recorrido realizado por diferentes rumbos de la ciudad, Milenio pudo constatar que hay calles con más de un nombre, pero otras no tienen ninguno y a decir de los vecinos, se les asignó una nomenclatura desde hace 30 años, pero nunca se colocó alguna placa, por lo que tuvieron que escribirlo a mano.

Y a ti, ¿de qué manera te ha afectado la confusa nomenclatura de Tijuana? Comparte con nosotros tu comentario.