Desestima Padre Toño relación entre narco y pandillas

Antonio Rodríguez López-Tercero presentará la ponencia "Maras, pandillas y Estado, ¿El Salvador en proceso de pacificación?" en el Colef

Tijuana

Es un error asociar al pandillerismo con los grupos que colaboran con el narcotráfico, esto de acuerdo al padre Antonio Rodríguez López-Tercero, del Servicio Social Pasionista, quien por 14 años se ha dedicado a los trabajos de prevención de delincuencia juvenil y la reinserción social de miembros de pandillas en El Salvador.

Mejor conocido como el padre Toño en su país natal, explicó que mientras los grupos que sirven al narcotráfico son responsabilidad de las altas esferas del poder que están coludidas, en el caso de las pandillas, es un tema que debe abordarse desde el orden social.

El pasionista viajo a Tijuana para participar en el seminario “No somos antisistema, el sistema es antinosotros” que organizó El Colegio de la Frontera Norte (Colef) y en entrevista, detalló que en su experiencia, lo que ha ayudado a minimizar la violencia por pandillas y los Mara Salvatrucha ha sido la intervención social.

Sin embargo, esta estrategia no funcionaría para contrarrestar los efectos de las rencillas de bandas asociadas al narcotráfico que operan en México.

“En el caso de México hay que diferenciar pandilleros vinculados al narcotráfico, al final el narco está totalmente vinculado a narcoempresarios, narcodiputados, narcopolíticos y otra cosa son jóvenes que forman parte de la pandilla; la pandilla como estructura no lo controla el narcotráfico, hay pandilleros que han sido utilizados por el narcotráfico, como hay personas de la sociedad civil también pero no por eso hay que decir que toda la pandilla es narcotráfico o que toda la sociedad es narcotraficante”

Hace unas semanas Alberto Capella Ibarra, secretario de Seguridad Pública Municipal, declaró a Milenio que en Tijuana estarían residiendo 6 mil miembros de pandillas que fueron deportados de California, principalmente.

Aunque desechó que estén involucrándose en actividades del narcotráfico, sí habló de crímenes, operativos para su detección y detención, aunque se negó a ahondar en el tema.

El padre Antonio Rodríguez, que también fungió como vocero de los Mara en algunos paros realizados por los pandilleros en el 2010, aceptó que este tema es muy difícil de abordar por las autoridades, mientras tengan una visión de crimen o apelar a una tregua entre bandas contrarias.

“Estamos hablando que en El Salvador en el 2011 había más de 70 por cada 100 mil habitantes de homicidios y para mí uno de los elementos fundamentales era proponer el diálogo que es una arquitectura de un proceso de paz, incorporar como la tregua entre pandillas que ha supuesto una disminución drástica de homicidios en El Salvador no es un mejor método para construir la paz; al final la tregua construye una paz mafiosa que carece de institucionalidad política”