Defiende Ruffo su postura en contra de la reforma energética

El senador panista comentó que votó en contra de la medida no porque no se necesitara, sino por la premura con la que fue aprobada y por el procedimiento seguido
Entrevista: Ernesto Ruffo Appel - 17 de diciembre de 2013 (Milenio Radio)

Tijuana

Por la premura y el procedimiento seguido es que el senador por el Partido Acción Nacional (PAN), Ernesto Ruffo Appel, votó en contra de la reforma energética, "no porque no se necesitara".

"Somos un gobierno petrolizado, adicto al petróleo", dijo, añadiendo que del erario público, el 34 por ciento viene del combustible.

En entrevista por Milenio Radio, Ruffo expresó que "el tren del gasto público no puede seguir con el esquema petrolero; ya no podemos crecer" de esa manera, cuando no hay recursos económicos ni tecnología para explotarlo adecuadamente.

Sin embargo, admitió que el país necesita ese dinero, además de resaltar que los precios petroleros a nivel mundial van en descenso, mientras que la producción en nuestro país la baja ha sido "sustantiva". Apuntó que apenas hace 5 años, México producía 30 por ciento más petróleo.

El legislador se mostró inconforme también con el paso que siguió la reforma desde semanas antes de la votación y la rapidez de los procesos, aunado a la reciente aprobación de la reforma fiscal.

Expuso que entre los legisladores son evidentes las "corrientes políticas" y que actuaron en seguimiento a las mesas directivas de sus bancadas y partidos, precipitando mucho las cosas para impedir la discusión.

Refirió que en el estado se pudo apreciar un caso similar, mediante el "paso redoblado" de la aprobación de la reforma en el Congreso local. ¿Por qué ese apuro?, cuestionó.

Asimismo, Ruffo se mostró en desacuerdo con el avance y aprobación de la reforma energética antes de haber terminado con la discusión de la reforma político-electoral, a la cual "le faltan muchas cosas".

Se mostró preocupado además por las leyes secundarias, "la letra chiquita", las cuales aún no se conocen y predijo que los beneficios de la reforma no se verán hasta en cinco años.