Dan último adiós a Madre Antonia

El arzobispo Rafael Romo encabezó la misa de cuerpo presente para despedir a la madre Antonia, ceremonia a la cual asistieron alrededor de 200 feligreses

Tijuana

Familiares y amigos de la madre Antonia Brenner acudieron a darle el último adiós en la iglesia Nuestra Señora de la Asunción, donde fue sepultada.

De nacionalidad estadounidense, pero mexicana de corazón, vivió los últimos 34 años en el penal de La Mesa, en Tijuana, donde se dedicó a la educación espiritual de los reclusos.

El arzobispo de Tijuana, Rafael Romo Muñoz, agradeció la decisión de los familiares de la Madre Antonia de permitir que sus restos descansen en la ciudad, pues representa un ícono de la misma.

“Es una mujer consagrada, con una particularidad, es lógica, su vida definitivamente fue de mucho impacto y se convirtió como en un ícono de la ciudad, pues era conveniente que nosotros también como Iglesia pudiéramos apreciar este hecho”, dijo.

Además de ayudar a los presos, la activista dedicaba parte de su tiempo a los migrantes y a menores en situaciones vulnerables; la fundación Brazos Abiertos fue resultado del trabajo de la madre Antonia, recuerda el secretario de Seguridad Pública Municipal (SSPM), Jesús Alberto Capella Ibarra.

“Cuando conoció la realidad de nuestros elementos policíacos, las enormes tragedias, hace como 14 años, fue la fundadora de una organización que es uno de los baluartes que tiene la policía municipal, que se llama Brazos Abiertos. Tiene como objetivo apoyar a los deudos de nuestros compañeros caídos en el cumplimiento de su deber”, explicó al término de la misa de cuerpo presente.

El ex obispo de Tijuana, Emilio Carlos Berlie Belaunzarán, ofició la misa de cuerpo presente, al lado de Romo Muñoz, para así despedir a la Madre Antonia.

A partir del lunes y durante nueve días habrá misas a las 18:00 horas, realizadas en honor a la monja que se dedicaba a ayudar a los reclusos y quien falleció la madrugada del jueves a los 86 años de edad.