Continúan en la incertidumbre guarderías de Sedesol por falta de permisos

El 22 de agosto venció el plazo que Sedesol determinó para que los directivos de las 48 estancias que actualmente reciben apoyos de la dependencia entreguen la documentación necesaria para operar

Tijuana

Más de una docena de guarderías adjuntas a la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) en Tijuana se encuentran en la incertidumbre de cerrar sus puertas ante la posibilidad de que sean clausuradas debido a que se les ha negado el permiso de uso de suelo.

Ibeth del Rocío, quien dirige una guardería en estas condiciones, explicó que incluso han retenido las becas por parte de la secretaría, por lo que estimó que al menos dos de los 16 los inmuebles que semanas anteriores esperaban la renovación de permisos, han tenido que cerrar sus puertas debido a la falta de presupuesto para mantenerlas.

“No hay una fecha límite ahora. Nos han dejado trabajar en la red Sedesol pero a reserva que en cualquier día de estos nos digan que ya no. Porque no sólo ha habido el problema con nosotros del uso de sueño, a todas las estancias las tienen limitadas, por decir ‘nada más les vamos a dar cuatro becas’ y todas se preguntan ¿por qué me limitas a cuatro becas? y su respuesta es que no hay presupuesto. Tengo aproximadamente a 11 niños nuevos para dar de alta con becas pero ahí Sedesol nos tiene limitados”

El 22 de agosto venció el plazo que Sedesol determinó para que los directivos de las 48 estancias que actualmente reciben apoyos de la dependencia entreguen la documentación necesaria para operar, por lo que estimó que alrededor de 14 guarderías mantienen el riesgo de ser cerrar sus puertas por no contar con la regulación del uso de suelo.

Manifestó que desde inicios de este año han solicitado la autorización por parte del departamento de Control Urbano municipal para mantener su estancia; sin embargo se lo han negado, a pesar de contar con el consentimiento de otras autoridades como Protección Civil o Bomberos, que avalan que el lugar es seguro para los menores.

Cada estancia atiende de 20 a 40 niños, en su mayoría hijos de madres solteras y obreras de maquiladoras locales, por lo que de cerrar, decenas de padres de familia de escasos recursos se quedarían sin un espacio donde se atienda a sus hijos mientras trabajan.