California, cada vez más cerca del “Big One”

Más de 9 millones de personas en el estado participaron en un simulacro internacional

San Diego

Más de 9 millones de personas en California, participaron este jueves en el simulacro internacional conocido como “La Gran Sacudida”, cuyo objetivo es que la comunidad conozca qué hacer durante y después de un terremoto.

En San Diego, cerca de 800 mil residentes, tanto en escuelas, hospitales, oficinas o centros recreativos entre otros, participaron en el ejercicio que consistía en practicar tres pasos: tirarse al suelo, cubrirse y sujetarse fuertemente.

"Nadia Martínez, maestra de la secundaria Lewis School de San Diego, habló de la importancia de realizar este tipo de simulacros constantemente."

"Hoy es especial porque nacionalmente estamos participando en este simulacro, pero aquí en la escuela lo practicamos cada mes para estar listos y seguros para una emergencia, es importante para que los estudiantes sepan qué hacer."

Por su parte, el geólogo de la Universidad Estatal de San Diego (SDSU), Pat Abbot, señaló que eventos como el terremoto de abril de 2010 en Mexicali recuerdan a la comunidad que se vive en una zona altamente sísmica y que cada vez estamos más cerca del denominado “Big One”.

"Ese terremoto podría ocurrir antes de que tú y yo terminemos de hablar o podría ocurrir en 100 años, es por ello que no queremos preocuparnos por esto, pero queremos tener nuestra mente preparada para saber, si estoy afuera, mantenerme ahí, es el mejor lugar donde puedo estar, si estoy en un lugar cerrado, hay ventiladores, computadoras, esas cosas van a volar por lo que necesito protegerme debajo de algo sólido como una mesa o escritorio."

Precisó que el hecho de que no se haya registrado un sismo de consideración en San Diego en los últimos 300 años, no quiere decir que no vayan a ocurrir, sino que “cada vez estamos más cerca a un terremoto grande”.

Finalmente, agregó que cada día, California está más preparada ante movimientos telúricos, especialmente en el reforzamiento de construcciones, recordando que “los terremotos no matan a la gente, sino los malos edificios”.