BC vuelve a ser ruta para cruzar a Estados Unidos

La entidad ha sido retomada como vía para cruzar la frontera luego de que el Operativo Guardián desvió el cruce al noreste, donde abundan secuestros por parte del cártel del Golfo y los Zetas
BC vuelve a ser ruta para cruzar a Estados Unidos

Tijuana

Restos de comida, trozos de ropa mojada e incluso trajes de buzo a lo largo de la playa son los rastros de que Imperial Beach, la costa que comparte San Diego con Baja California, no sólo es utilizada como punto turístico y de residencia, sino como ruta para llegar a Estados Unidos sin documentos.

Motos acuáticas y pangas que salen de Ensenada, Playas de Rosarito y de Tijuana han sido localizadas abandonadas o a la deriva en mar abierto por agentes de la Patrulla Fronteriza, quienes aseguran que las pequeñas embarcaciones han llegado hasta San Luis Obispo, ubicado a una hora de Los Ángeles, California.

Lo anterior es indicio de que Baja California ha sido retomada como vía para traspasar la frontera luego de que el Operativo Guardián desvió el cruce hacia el noreste, donde los grupos criminales del Golfo y los Zetas tomaron a los migrantes como fuente de ingresos a través de secuestros, tráfico de droga o simples asaltos.

Don Víctor tiene 56 años de edad y ha vivido frente al mar durante más de la mitad de su vida. Todos los días despierta en la madrugada, se viste con guayabera y usa un sombrero de paja para ir a pescar y bucear.

Es originario de Jalisco, pero desde hace 35 años vive en el poblado de Popotla -en Playas de Rosarito-, una de las rutas para cruzar hacia Estados Unidos.

"Estamos al tanto de lo que pasa todos los días aquí y sí nos da lástima y coraje que gastan tanto dinero, méndigo dinero para nada, pero si quiere gastarse el dinero y se quiere arriesgar la puedo meter en manos de una persona pero ya es su bronca (...) si tiene suerte, qué a toda madre, ya la libraste. Pero, ¿y si no? ¿Ese dinero a dónde se va? Se la van a chingar como lo han hecho con mucha gente, es que no es justo", expresó.

Entre 2 y 3 de la mañana, los habitantes de Popotla se transforman de pescadores a traficantes. A esa hora alistan las pangas donde no caben más de 10 personas y las echan a navegar a mar abierto hasta por 20 horas, para no ser detectados por "la migra".

Cerros, principal ruta para cruzar y la más peligrosa
El principal camino para cruzar es a través de los cerros, donde los migrantes muchas veces son expuestos a robos, secuestros o incluso a ser abandonados y morir en los desiertos sin ser localizados.

Rogelio es un ejemplo de ello. A sus 46 años asegura que ha cruzado en al menos 10 ocasiones; ha caminado por más de 12 horas en uno de los cerros situados a las orillas de Tecate y que, asegura, conoce como la palma de su mano.

Le robaron todo. "¡Me chingaron!"; se suponía que el cruce estaba garantizado. Era 2005 y el pollero le había prometido que por 500 dólares llegaría de nuevo a Estados Unidos, pero lo abandonó a su suerte.

"Me tumbaron lo poquito que llevaba, agua y todo. Lo único que hice fue que me quedé a dormir ahí y es lo que le digo, le da a uno miedo, pero ¿qué es lo que pasa? Uno está dispuesto a todo por estar allá. Yo estoy dispuesto a todo, a eso viene uno, porque si uno no es así luego todos nos vamos a querer regresar", dijo.

Después de caminar solo por varias horas en la noche, sin agua y sin comida, unos hombres armados lo amenazaron y luego lo golpearon cuando intentó cruzar un arroyo.

Octavio, originario de Guerrero, fue secuestrado en octubre de 2012 junto a otros 10 migrantes cuando se encontraban en Tecate, a unos metros de la malla fronteriza.

Entre las víctimas había un menor de edad y un hondureño. Recuerda que sus captores les apuntaron con armas largas y luego los mantuvieron por cinco días en la parte alta de una meseta.

"Íbamos el lunes en la mañana, íbamos pa'l cerro y nos detuvieron nomás...nos agarraron, nos encañonaron, pues... que ya no corriéramos, que ya estábamos ubicados todos y ya por eso no corrimos nada (...) a mi familia le quitaron 5 mil dólares", relató.

Entre 12 y 15 mil dólares debe pagar un indocumentado para cruzar por las garitas y con papeles falsos. Aunque el costo es alto y podría equivaler al enganche de una vivienda, quienes buscan llegar al otro lado de la frontera prefieren pagarlo con tal de garantizar su ingreso.

Pueblos deshabitados y escondidos hacen negocio con migrantes
Autoridades de ambos lados de la frontera tienen identificadas las rutas donde operan los grupos criminales que saquean, secuestran y en algunos casos explotan sexualmente a migrantes; la mayoría de las víctimas son mujeres.

En Tijuana, el rancho Ackerman, ubicado en el kilómetro 134 de la carretera de cuota Tijuana-Tecate, es considerado uno de los focos rojos.

La operación es sencilla: los delincuentes se esconden en las cimas de los cerros o entre los matorrales por donde cruzan los migrantes para llegar a la barda que divide ambos países. Ahí los amordazan y golpean mientras un "halcón" les avisa por celular de todos los movimientos que ocurren en la zona, como la presencia de policías.

Otros puntos identificados son los poblados ubicados en el kilómetro 145 y 146, en Tecate; en Mexicali son La Rumorosa y el Centinela.

En esos lugares, el peligro no sólo es por los traficantes de personas, quienes muchas veces dejan de serlo para convertirse en secuestradores. El clima extremo de esas zonas también es una amenaza de muerte.

Obligados a traficar droga; ejido Jacumé, donde no pasa nada
Jacumé, un pequeño poblado ubicado a las puertas de Tecate, es considerado "terreno caliente". Rescatistas del Grupo Beta tienen prohibido ingresar al lugar a menos que vayan acompañados de policías federales y del Ejército Mexicano.

Durante los operativos realizados en ese lugar, han rescatado migrantes cautivos en casas de seguridad, pero también han encontrado indocumentados que denunciaron haber sido obligados a traficar droga y a mujeres víctimas de trata laboral y sexual.

El Investigador del Organismo Internacional de Migraciones, Thomas Lohar, advierte que no sólo el crimen organizado ha encontrado un jugoso negocio con el comercio de migrantes, ya que pequeños grupos criminales se han sumado a estas prácticas.

"Estamos hablando de un fenómeno que puede ser equiparado a la esclavitud del siglo XXI...la CNDH habla de más o menos 20 mil nuevas víctimas de este negocio en México. Estamos calculando que los beneficios que se derivan a nivel global hacen que sea el tercer negocio más redituable para el crimen organizado, únicamente superado por el tráfico de armas y el tráfico de drogas", informó.

Un agente que prefirió conservar su anonimato recuerda como una de sus peores experiencias dentro de la corporación una ocasión cuando realizaron un operativo de rescate en el ejido Jacumé y encontraron hombres y mujeres que habían sido abusados sexualmente a la vista de todos, bajo la amenaza de ser asesinados.

El Operativo Guardián y sus 10 mil muertos
Durante la primera etapa del Operativo Guardián, el gobierno de Estados Unidos destinó más recursos para la vigilancia en la frontera: más agentes, tecnología avanzada con detectores de movimiento, cámaras infrarrojas y para 2013, aeronaves no tripuladas que vigilan las 24 horas.

Activistas sostienen que estas medidas han causado la muerte de al menos 10 mil indocumentados en toda la franja fronteriza de México y el país estadounidense.

El investigador del Colegio de la Frontera Norte (Colef) en Tijuana, Guillermo Alonso, explicó que a pesar del nuevo sistema de seguridad que mantiene la Patrulla Fronteriza en la frontera con Baja California, los migrantes poco a poco retoman esta ruta.

"Siempre ha habido cruce de centroamericanos en Tijuana, luego se desvió para el golfo en los últimos 10 años (...) es una población muy pequeña pero aun así efectivamente hay quienes deciden irse del Golfo por todas estas broncas del cártel, las fosas y todas esas cosas han hecho recuperar un poco la ruta del Pacífico", informó.

A principios del 2000, la estación de la Patrulla Fronteriza en San Diego, California, abarrotaba sus celdas con deportados que detenía diariamente, ocupando el primer lugar en toda la frontera sur de Estados Unidos.

Sin embargo, con las medidas implementadas para frenar los cruces, actualmente se encuentra en el cuarto peldaño, por debajo de Arizona.