Asentamientos irregulares: bomba de tiempo para 3 mil familias en TJ

Las Torres es una de 40 colonias que representan mayor peligro en la ciudad; familias llegaron e improvisaron sobre un arroyo sus casas con madera, láminas y cartones

Tijuana

3 mil 200 familias en Tijuana están en peligro de perder su patrimonio e incluso la vida al estar asentadas en terrenos que fueron o siguen siendo irregulares por estar ubicados sobre las principales avenidas rápidas de agua, de las que se llevan todo a su paso.

De acuerdo con el Mapa de Zonas Críticas Inundables 2006/2007, Las Torres es una de las 40 colonias que representan mayor peligro en la ciudad. En ese espacio, las familias llegaron e improvisaron sus casas con madera, láminas y en algunos casos cartones, sobre un arroyo.

Don Eusebio vive en esa colonia. Todos los años batalla con las implacables corrientes que llegan en temporada de lluvia.

“Una vez cuando una temporada, no recuerdo cuál... se vino un gorrón (sic) de agua ¡Feo! ¡Se trajeron hasta una oruga de Bomberos! Aquí anduvieron para allá y para acá, siempre nos dicen que a la hora de un problema ustedes no se esperen... ¡Sálganse! ¿Se imagina? Ojalá y que nunca pase, pero al pasar eso sería perder, perder porque ya luego se recupera poco”, expresó.

Esas viviendas no solo tienen que lidiar con las corrientes, pues la falta de un canal provoca el estancamiento del agua, basura y con ello el peligro de un brote infeccioso para sus habitantes.

El director de Protección Civil en Tijuana, Antonio Rosquillas Navarro, detalló que en 2012, empleados de la dependencia notificaron a las familias del peligro de vivir en esas colonias.

“Ellos dicen ‘asumo el riesgo, no llueve torrencialmente todos los años. ¿Cuánto me cuesta cambiarme, salirme e irme? No tengo el dinero y no tengo las posibilidades’. ¿Que sería lo más fácil para nosotros? Decirle a la gente ‘reubíquese, váyase de este lugar. Mire, le conseguimos todo. Y que esa familia se vaya y... va a llegar otra familia de Michoacán. Va a decir ‘aquí está seco, mira... ¡el arroyito! Aquí no llueve, llueve allá’”, comentó.

El Cañón de los Laureles, ubicado a la entrada de Playas de Tijuana, es otro de los puntos críticos y que año con año se ha visto afectado severamente, como en las lluvias de 2010, que dejaron un saldo de una mujer embarazada y sus tres hijos muertos, arrastrados por la corriente.

Sergio Garnica lleva 45 años viviendo en el cañón y ha sido testigo de la furia de las tormentas, durante las lluvias de 1980, 1993 y de 2010. Mientras busca en sus recuerdos, asegura que la tempestad no perdona.

“Ahorita no se ha venido una lluvia fuerte. No han hecho bien el canal o más protección hacia arriba, a toda la gente se les mete el agua. Yo estoy bien aquí porque estoy arribita. El problema no está tanto aquí, sino de que el agua se desahogue pero como debe de ser, bien, en el canal. Pero si pasando el puente agarra tierra, se vuelve a tapar, porque es un montón de tierra y al salir de aquí se hace una laguna; dura días”, comentó.

Según el último informe de Inegi, el crecimiento anual en la población de Tijuana es del 5 por ciento, lo cual rebasa la capacidad de la autoridades para ejecutar obras de reordenamiento territorial.

Rosquillas Navarro advierte que la falta de infraestructura para evitar que la gente improvise viviendas en las colonias de alto riesgo es el reflejo de una bomba de tiempo que podría ser mortal para miles de familias tijuanenses.