Arranca Plan Nacional para Prevención de Violencia en Zona Norte de TJ

El gobierno federal destinó 100 millones de pesos para Baja California, de los cuales, el 60% es para Tijuana.
Archivo Milenio
(Gabriela Martínez)

Tijuana

Este martes inició el Plan Nacional para la Prevención Social de la Violencia y la Delincuencia en el polígono zona Norte de Tijuana, uno de los espacios más conflictivos de la ciudad por los problemas generados de la venta y compra de droga.

El subsecretario de Prevención de la Secretaría de Gobernación (Segob) Roberto Campa Cifrián, quien encabezó el arranque, señaló que el gobierno federal destinó 100 millones de pesos para Baja California que ya fueron entregados al gobierno estatal; 60% para Tijuana y 40% para Mexicali.

Detalló que el programa federal será aplicado en dos polígonos de Tijuana; zona norte, integrado por 11 colonias y el segundo por tres, El Pipila, Héroes de la Independencia y Tierra y Libertad.

“Lo más probable es que tengan una enorme dificultad, para enrolarse en la legalidad, en el empleo que se tienen a nivel local. Se trata de buscar una acción eficaz para atender una problemática, que bien sabemos, en caso de descuidarla, terminará generando problemas en las colonias de Tijuana con la gente de Tijuana”.

Campa Cifrián advirtió que la migración en Tijuana, se convirtió en un tema prioritario por considerarlo un factor de riesgo en materia de seguridad.

Estimó que para este año, al menos 40 mil personas serán deportadas de Estados Unidos a México por esta ciudad, que de acuerdo con cifras de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal (SSPM), uno de cada 10, cuenta con antecedentes penales.

Aunque no especificó a partir de qué fecha comenzará la aplicación de los apoyos, precisó que se contará con un registro de personas repatriadas, instalarán módulos de atención -móviles y fijos- de salud y contarán con equipo tecnológico para ayudar a solicitar documentos e identificaciones.

El secretario de seguridad pública en Tijuana, Jesús Alberto Capella Ibarra señaló que la delincuencia encontró una oportunidad para reclutar gente, en los miles de deportados que llegan a la ciudad. “

“Que estos problemas de orden social, que tienen repercusiones de carácter delictivo en materia de salud y materia social, difícilmente se resolverán con más armas y con más policías. Hay

también un aspecto totalmente ajeno a los habitantes y las instituciones, esa repatriación de exconvictos que no se rehabilitaron en las calles norteamericanas y si en cambio crearon lazos delictivos que atraviesan las fronteras y que esta causando un enorme daño en las calles”.

Indicó que a pesar de ser un problema social, las corporaciones tuvieron que atender el tema, debido a las repercusiones que ha generado en el tema de violencia, principalmente.