El 11 de marzo de 2011 un terremoto en Japón de 9.0 grados Richter desató uno de los desastres naturales más impresionantes de la historia. Tras el movimiento terrestre, un tsunami con olas de 15 metros arrolló las costas japonesas dejando más de 15 mil muertos, 6 mil heridos y arriba de 3 mil desaparecidos. Derivado del desastre natural, una catástrofe nuclear desató en el país una elevada radioactividad.