El edificio de la aduana marítima fue inaugurado por el presidente Porfirio Díaz en 1902. El material para su construcción fue traído de Inglaterra en los barcos que venían por materias primas codiciadas en Europa. El inmueble conserva su estructura original, y aunque ya no funciona como aduana del puerto, es orgullo de los tampiqueños por haber sido considerada como una de las aduanas más importantes en el país. Desde sus pasillos, los turistas pueden apreciar una panorámica del Río Pánuco como en ningún otro sitio.