Su origen viene del latín debattuĕre que significa discutir, disputar sobre algo. En general, es una técnica de comunicación oral, que consiste en la discusión de opiniones antagónicas sobre un tema o problema. Por extensión, también es llamada así a cualquier manifestación en la que esté presente dicha técnica; en una reunión de amigos, en un confrontamiento político, o en un grupo de discusión en el cual hay integrantes, un moderador, un secretario y un público que participa. No se aportan soluciones, sólo se exponen argumentos.