El proceso de beatificación es una declaración del Papa sobre una persona que ha vivido una vida de santidad a través de la cual Dios ha realizado uno o varios milagros, después de su muerte o martirio. Este proceso comienza cuando el obispo de la región donde nació, vivió o murió el candidato presenta su caso a la Santa Sede. El caso es evaluado por un grupo de expertos en ciencias (católicos y no católicos) y teólogos. Si el caso es aprobado el candidato es declarado beato.Viene del latín beatificatio que significa el estado de ser bendito.